martes, 22 septiembre 2020 21:45

Disneyland en Zimbabue

Es el penúltimo intento de uno de los gobiernos más corruptos y con mayor descrédito mundial de lavarse la cara para intentar que los inversores extranjeros acudan a Zimbabue. Al presidente de este país africano, el casi nonagenario Robert Mugabe, se le ha ocurrido una nueva idea para poder reflotar la maltrecha economía: crear un parque de atracciones. El 'Disneylandia de África', lo llaman algunos que ven en el proyecto un a cortina de humo para esconder la situación real del país gobernado por Mugabe desde hace tres décadas y que sufre sanciones de Estados Unidos y Reino Unido por sospechas de fraude electoral.

El proyecto se situaría en uno de los parajes más privilegiados de todo el continente africano: las cataratas Victoria. Todas las instalaciones girarán alrededor de este enclave natural, un salto de agua de 108 metros en el río Zambeze y que separa Zimbabue y Zambia. El parque temático pretende multiplicar los ingresos del primer reclamo turístico del país con hoteles, centros comerciales, casinos y todas las comodidades posibles para los visitantes.

«Queremos crear una zona libre con un centro bancario donde la gente que no necesariamente vive en Zimbabue pueda abrir sus cuentas bancarias», explicó Walter Mzembi, ministro de Turismo, en la asamblea general de la Organización Mundial de Turismo celebrada en este paraje, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1989. El Gobierno zimbabués, según explicó el ministro de Mugabe a la agencia estatal New Ziana, ya ha reservado 1.200 hectáreas cerca del aeropuerto más cercano para comenzar a construir este parque de atracciones gigante. Pero aquí surgen las dudas sobre la viabilidad de la idea, que quiere atraer sobre todo a un turista joven. El presupuesto está fijado en unos 233 millones de euros, mientras que la ampliación del centro de transporte para que pueda recibir aviones más grandes que los actuales está fijado en otros 100 millones.

El Gobierno de Zimbabue no quiere desvelar de dónde va a sacar tanto dinero. Solo se limitó a insistir en que ha encontrado socios financieros y que no se va romper el conjunto patrimonial que suponen las cataratas, visitadas por 404.282 visitantes en el primer trimestre de este año, según datos del Ejecutivo. Esto supone un aumento del 17% con respecto al año anterior. Y las cuentas del Gobierno de Zimbabue señalan que para 2015, si se cumplen unos estándares mínimos de estabilidad, ascenderás hasta el 15% del Producto Interior Bruto. Eso, sí creemos lo que dice el Ejecutivo de Mugabe, que gobierna el país desde 1980 con mano de hierro y con decisiones más que polémicas. Promovió, por ejemplo, las expropiaciones de las tierrras de los granjeros blancos -cerca del 1% de la población- para dárselas a la mayoría negra; esta misma semana, amenazó con el «ojo por ojo» a estadounidenses y británicos si no quitaban al país las sanciones.

Además, las acusaciones de fraude electoral y de violación de los derechos humanos se suceden. «El que no esté contento con las elecciones, puede ahorcarse», invitó Mugabe a sus opositores tras ganar los comicios para otro lustro de mandato. Hasta los 94 años.