Compartir

Del presidente de los Estados Unidos se conoce casi todo. Que es fan de ?La Guerra de las Galaxias?, que comió helado de chocolate en su primera cita con Michelle, que ha leído todos los libros de Harry Potter o que posee unos guantes autografiados por Muhammad Alí. Desde que empezará su campaña electoral para las primarias del partido demócrata, allá por 2007, siempre se ha mostrado cercano, campechano, y con comida entre las manos.

En una visita del presidente ruso Dmitry Medvedev comió una hamburguesa, en un partido de baloncesto en Ohio se le vio con un perrito caliente, y en Carolina del Norte comiendo costillas. Quizás sea porque la primera dama le haya leído la cartilla o porque se encontraba en presencia de un grupo de niños que participaban en un evento contra la obesidad, pero lo cierto es que Barack Obama ha sorprendido al confesar que su comida favorita es el brócoli. “La comida puede ser divertida. Puede ser sana”, declaró ante la atenta mirada de su esposa y de los pequeños.

El presentador Jay Leno, conocido por sus sátiras, le hizo jurar ante una biblia su amor incondicional por esta verdura. “Usted pude preguntar a mi personal, es uno de los alimentos básicos?, respondió Obama haciendo gala de su humor. ?Tenemos una relación especial, además va especialmente bien con las hamburguesas y las patatas fritas?. Aprovechando que hace unos días el presidente cumplió 52 años, el humorista le preguntó si Michelle Obama le hizo una tarta de cumpleaños con esta verdura tan sana. ?Bueno, no voy a ir tan lejos?, declaró entre risas del público.

Desde que proclamara su amor hacia el brócoli, las redes sociales e Internet son un ir y venir de fotomontajes con la cara del presidente. En una de ellas, Michelle alza un premio en forma de brócoli y con el rostro de su marido, y en otra se vende una camiseta de Obama con la cara pintada de verde.

No es la primera vez que esta singular verdura es nombrada en los pasillos de la Casa Blanca. Hace 23 años, el presidente George H. W. Bush, padre de George W. Bush, declaró su guerra personal contra el brócoli. ?No me gusta desde que era un niño pequeño y mi madre me obligaba a comerlo ¡Soy presidente de Estados Unidos y no voy a volver a comer más brócoli!?, afirmó Bush. Después de esas polémicas declaraciones, los productores no dudaron en enviarle toneladas del vegetal a la Casa Blanca a modo de protesta, y el brócoli fue repartido en comedores para personas sin hogar.