Compartir

No se trata de hacer oídos sordos a los problemas que sufren nuestro planeta y nuestra sociedad. Pero, ¿es realmente necesario (y apetecible) ver sistemáticamente la vida de color negro? Así parecen creerlo ciertas aves de mal agüero que, siempre al acecho, viven dispuestas a darnos su pequeña lección de Apocalipsis vital durante una cena entre amigos. ¡No nos dejemos ganar! Acallarlos es posible. Pero, para ello, primero debemos identificar con exactitud su tribu de origen… Más información en mujerhoy.com