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Arola y su esposa y jefa de sala del restaurante, Sara Fort, han hecho este anuncio en un comunicado dado a conocer hoy, en el que califican de “inexplicable” la acción ejecutiva de la Agencia Tributaria, lo que les obligó a “suspender con carácter provisional” la actividad de su negocio, situado en la madrileña calle de Zurbano.

“A la espera del devenir de los acontecimientos”, Arola comunica a sus “clientes y amigos” que le resulta “imposible atender nuestro trabajo en los estándares de servicio y atención que se espera de un local de nuestra categoría”, y más en una ciudad “con el prestigio internacional de Madrid, candidata a futuros eventos de repercusión mundial”.

El chef aprovecha para “agradecer de corazón en estos difíciles momentos” las “múltiples” muestras de cariño que ha recibido y la “solidaridad de compañeros de profesión y medios de comunicación”, y aprovecha pare recordar que este proyecto lo inició “con mucha ilusión, dedicación y esfuerzo en otros tiempos de nuestra economía”.

En los últimos años, reconoce, “nos hemos visto afectados por una bajada sin precedentes del consumo, como ha sucedido en muchas empresas de este país y, en especial, en el sector de la restauración”.

“Hemos pasado tiempos muy difíciles para mantenernos a flote, siendo nuestro principal objetivo cuidar nuestro servicio al cliente y proteger los puestos laborales de nuestros empleados, manteniendo, con mucho esfuerzo personal, unos estándares de calidad inmejorables”, destacan el chef y su esposa.

Ambos aseguran que tienen “la conciencia tranquila” por cómo han hecho las cosas, “adecuadamente, cumpliendo con nuestras obligaciones con proveedores, Hacienda y Seguridad Social dentro de nuestras posibilidades financieras en estos tiempos de crisis”.

Y con la “certeza de haber velado -dicen en el comunicado- por los intereses de nuestro equipo y de nuestros clientes”.

De ahí el anuncio de que estudiarán “con serenidad en las próximas semanas” el alcance de las medidas. Luego “decidiremos el sentido de la continuidad de nuestra apuesta gastronómica en Madrid”.

Mientras tanto, proseguirán con su actividad en el otro restaurante que tienen en Madrid, “Vi Cool”, situado en la calle Huertas, “así como en el resto de locales que asesoramos en distintos países”. En cualquier caso, se muestran optimistas y esperan “tener pronto buenas noticias”.

A las pocas horas de tener que cerrar su local, Arola declaraba a Efe que no descarta “hacer las maletas” y establecerse definitivamente fuera de España, al tiempo que calificaba de “escarmiento” la acción de la Agencia Tributaria.