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Cuando los días de trabajo se vuelven rutinarios, es el momento idóneo para coger un descanso y disfrutar de un tiempo viajando. Al planificar un viaje, se deben tener en cuenta muchos factores, como el itinerario a seguir y el lugar de destino para descansar. Y es que tras tener en mente dónde alojarse y las ganas de aire nuevo, sólo queda pendiente el medio de transporte para llegar a ese sitio de la mejor manera posible, y no hay nada como trasladarse en tren a cualquier lugar, de manera rápida y segura.

Las ventajas de viajar en tren

Viajar en tren es una de las experiencias más placenteras si se dispone del tiempo para prepararlo con calma y sin apuros, ya que resulta más cómodo que otras formas de viajar, como en avión o autobús. Por eso, aquí hay una lista con las múltiples razones por las que hacer un viaje en tren es beneficioso:

  • Las tarifas de viaje son menos caras y, si se trata de un viaje internacional, puede tomarse un tren por la noche y al despertar se llega al lugar de destino.
  • A diferencia de los autobuses y los aviones, los trenes son muy puntuales y pocas veces tienen algún motivo de retraso. En Europa tienen un 90% de puntualidad, una garantía de que el itinerario de una persona no tendrá cambios repentinos.
  • El espacio de los asientos es mucho más cómodo, por lo que no habrá problemas para estirar las piernas, y en caso de ser un viaje muy largo, dar un pequeño paseo por los vagones es algo permitido y habitual.
  • La mayoría de los trenes tienen un vagón comedor, que es sin duda, la mejor solución para las personas que se preocupan por tener una buena comida durante el viaje.
  • Aunque las filas para abordar no son inevitables, el abordaje de un tren es uno de los más ágiles, sin tantos procedimientos de seguridad y sin trámites tediosos, cuando no es posible llegar a tiempo.
  • Los paisajes son un digno espectáculo de admirar, con la transición entre grandes campos verdes, pasando por colores otoñales, hasta montañas cubiertas de nieve.
  • Viajar en tren es más ecológico, ya que sus emisiones de dióxido de carbono son bajas, en comparación con otros medios de transporte.
  • La mayoría de las estaciones de trenes están ubicadas dentro de la ciudad, ideal para estar a tiempo, de forma mucho más rápida, y no preocuparse por el tráfico o el traslado a las afueras de la ciudad, como sería en el caso de los aeropuertos.

Explorar los rincones nacionales

La elección más beneficiosa es conocer toda España si los días para vacacionar son pocos o no se tiene pensado visitar otro país; con múltiples estaciones a lo largo y ancho del país, no existe excusa para no darse una vuelta por los sitios más encantadores que se puedan apreciar.

 

Asimismo, lograr ir desde Barcelona hasta Málaga es más fácil gracias a los trenes de alta velocidad, viajando a 300 km/h, y hacer los viajes mucho más cortos que incluso viajando en avión. Pero son muchas las personas que transitan por las distintas ciudades a diario y para los que conseguir un billete puede llegar a complicarse. Por eso, para quienes quieran aprovechar al máximo de su aventura, es necesario reservar con antelación su asiento, especialmente en los días festivos, de esta forma pueden encontrarse billetes AVE baratos por tarifas promocionales y así evitar pagar la tarifa completa, mucho más cara.

 

Aunque si la idea de tener un viaje sin muchas complicaciones, estando solo o en compañía de toda la familia, en un país como Francia, Italia, Países Bajos o Austria resulta mucho más llamativa, no habrá problema alguno, ya que también hay trenes con rutas internacionales, que están trazadas para los viajeros que salen por primera vez fuera de su país y que ofrecen diferentes servicios para hacer más agradable y cómodo el viaje de una capital a otra, mientras se recorren una a una las ciudades más significativas del continente. Y para poder disfrutar al máximo, sólo debe tenerse en consideración que ciertos precios para movilizarse a otras regiones pueden variar ligeramente.