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Si por algo se caracteriza España es por la gran variedad y tipología en cuanto a su gastronomía se refiere. Es un hecho que la comida mediterránea es una de las mejores valoradas en todo el mundo, y para países bañados por el Mediterráneo, como Francia, Italia o España, sin duda es algo que atrae una gran cantidad de turistas cada año.

En el caso de España, nos encontramos con que el jamón serrano es un gran atractivo gastronómico, pero no solo para los turistas extranjeros, sino para los propios habitantes del territorio nacional. El jamón es una de las señas de identidad del país, pero no todos los jamones son iguales, ni se tratan de la misma manera ni tienen el mismo sabor. Es por ello que queremos desentrañar algunos de los secretos de este alimento.

1¿Paletilla o jamón?

Una de las principales cuestiones a tratar cuando se debate la compra de un jamón, es si comprar paletilla de jamón o jamón serrano. Aún existe desconocimiento sobre este tema entre una gran parte de la población, pues coloquialmente se utiliza la expresión “jamón” para referirnos tanto a la paletilla como al producto en sí. La diferencia principal entre ambas, es que la paletilla procede de la parte delantera del cerdo, mientras que el jamón es justo la parte contraria del animal. Visualmente, los podemos diferenciar porque la paletilla es más pequeña, y además contiene una menor proporción de carne respecto al jamón. Además, el jamón, siempre que se hable de la misma calidad, es más caro que la paletilla. Y por último, la paletilla es más difícil de cortar, pero para consumirlo entre pocas personas puede ser una buena opción. Cada uno tiene pros y contras, y su compra dependerá de cada usuario.

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