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Bruselas concluye las conversaciones con Moderna para adquirir 80 millones de dosis de la futura vacuna

La Comisión Europea ha anunciado este lunes que ha concluido las conversaciones exploratorias con la farmacéutica estadounidense Moderna para un eventual contrato para la adquisición de la futura vacuna contra el coronavirus.

Según ha informado la presidenta del Ejecutivo europeo, Ursula von der Leyen, Bruselas adquirirá 80 millones de dosis en nombre de los países de la Unión, además de tener opción a comprar otras 80 millones. La transacción se hará una vez se haya demostrado que la vacuna es segura y efectiva para combatir el virus.

Von der Leyen ha puesto en valor que Bruselas invierte en la industria para aumentar las posibilidades de tener vacunas que sean seguras a la vez que efectivas. “Las inversiones europeas beneficiarán a todo el mundo y nos ayudarán a derrotar al virus”, ha señalado.

Este acuerdo es el quinto de este tipo en el último mes y permitirá que los Estados miembro puedan adquirir la vacuna, así como redirigirla a otro socio europeo o donarla a países de rentas baja y media. Anteriormente la Comisión cerró acuerdos con Sanofi-GSK, Johnson&Johnson, CureVac y AstraZeneca.

La empresa biotecnológica ha informado de que el posible acuerdo de compra con la Comisión Europea prevé una opción para que los Estados Miembros adquieran 80 millones de dosis adicionales hasta un total de 160 millones.

El estudio de fase 3 de ARNm-1273, que comenzó el 27 de julio y cuenta con 30.000 participantes, está en vías de completarse en septiembre. Moderna ha incrementado su fabricación mundial con el objetivo de suministrar aproximadamente 500 millones de dosis al año con la posibilidad de alcanzar 1.000 millones, a partir de 2021.

En Europa, la compañía está trabajando con sus socios estratégicos de fabricación, la suiza Lonza y la española ROVI, para la fabricación y el suministro fuera de Estados Unidos. Se trata de una cadena de suministro dedicada por entero a apoyar a Europa y a los países que, aparte de Estados Unidos, cuenta con acuerdos de compra con Moderna.

“Valoramos la colaboración de la Comisión Europea para que los europeos tengan acceso a una vacuna segura y eficaz, y estamos orgullosos de que la UE haya reconocido el potencial de nuestra tecnología de vacunas de ARNm. Tanto los socios, inversores y ciudadanos europeos han formado parte de Moderna y han desempeñado un papel importante en el progreso de la compañía. Estamos ampliando nuestra capacidad de fabricación internacional fuera de los Estados Unidos con nuestros socios estratégicos, Lonza en Suiza y Rovi en España, para estar en condiciones de hacer frente a esta emergencia sanitaria mundial con una vacuna que estará ampliamente disponible una vez que se apruebe su uso”, ha comentado su director general, Stéphane Bancel.

En los últimos nueve años, Moderna ha invertido en la creación y desarrollo de una novedosa plataforma para diseñar y fabricar una nueva clase de vacunas basadas en ARNm. Las inversiones en esta plataforma patentada han permitido a Moderna crear, fabricar y desarrollar clínicamente de manera ágil el ARNm-1273 para abordar la actual pandemia de COVID-19.

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