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En España 48.000 niños están tutelados por el Estado y crecen sin el cuidado de sus padres, ya sea en centros de menores, familias de acogida o pisos asistidos. Aunque la ley de Protección Jurídica del Menor de 2015 contempla la no separación de los hermanos cuando se dan estos casos, esta norma no siempre se cumple. Es por esto que Aldeas Infantiles SOS quiere aprovechar tal día como hoy, 10 de abril, en el que en numerosos países del mundo se celebra el Día de los Hermanos, para reivindicar el derecho de los hermanos a crecer juntos. La organización recuerda que las relaciones fraternales son vitales para superar el trauma que los niños pueden sufrir al ser separados de los padres.

Crecer sin los padres

Para conseguir que los hermanos en acogimiento no sean separados, sino que puedan permanecer juntos en un mismo hogar, Aldeas Infantiles SOS ha lanzado una campaña de recogida de firmas que exige la aplicación plena de La Ley del Menor en lo que respecta a esta problemática.

Según la Ley de Protección Jurídica del Menor en los casos en los que el Estado debe retirar el cuidado de los hijos a los padres, los hermanos deben permanecer unidos. El problema, según Aldeas Infantiles SOS, es que muchas veces se “priorizan otros criterios como la edad, o el elevado número de hermanos”. Pero no solo la ley española contempla este derecho, sino que Naciones Unidas también considera que solo se pueden separar los hermanos si existen razones convincentes que demuestren que mantenerlos unidos va en contra de su interés.

La importancia de mantener a los hermanos unidos

“Cuando los padres están ausentes, los hermanos son esenciales y pueden ayudar a disminuir el trauma sufrido por el niño al ser separado de sus progenitores”, explica el presidente de la organización, Pedro Puig. De hecho, que los hermanos crezcan por separado puede agravar la situación y dificultar la recuperación de los menores.

Según un informe de esta entidad, las relaciones entre hermanos se intensifican cuando éstos viven en condiciones inestables y de presión prolongada, como por ejemplo, un episodio de separación de los niños con la familia. “Cuando los padres no son capaces de cuidar a sus hijos, los hermanos suelen convertirse en las personas más importantes en la vida del otro”, afirma Puig.

La campaña lanzada por esta organización reclama que se aplique el derecho de los hermanos y hermanas a permanecer juntos y a compartir su infancia en caso de separación del núcleo familiar. Y pide, también, que las decisiones sobre el acogimiento se tomen en un proceso participativo en el que los hermanos también puedan intervenir y decidir sobre su futuro.

Para que este proceso se pueda llevar a cabo de la mejor manera para los menores, Aldeas Infantiles SOS pide al gobierno que invierta más recursos en estos sectores de la población. Y que además se dote a las personas encargadas de cuidar a estos menores de competencias profesionales para que puedan afrontar de la mejor manera posible las relaciones con los hermanos.