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El Real Automóvil Club de España, RACE, en colaboración con GAD3, ha presentado  el primer Informe sobre la Seguridad Vial Laboral en España,  un meticuloso trabajo con el que se pretende arrojar luz sobre la problemática de la seguridad vial durante la jornada laboral, una situación que provoca en España 249 muertos y un coste a la sociedad de 2.000 millones de euros al año.

La presentación ha corrido a cargo de Antonio Lucas, Director de Seguridad Vial del RACE; Narciso Michavila, Presidente de GAD3 y Jorge Castellanos, Director de Movilidad del RACE.

Para realizar el informe, se han utilizado fuentes del Ministerio de Trabajo, Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Instituto Nacional de Estadística, DGT, Comisión Europea y EUROSTAT. Además, se han realizado encuestas a más de 2.000 personas, entre las que se incluyen 300 responsables de Prevención de Riesgos Laborales en empresas españolas.

Desde el año 2013, la accidentalidad vial laboral ha experimentado un ascenso coincidiendo con los años en los que se ha reflejado una mejor tasa de empleo y mejores resultados en la actividad económica. Sin embargo, el parque de vehículos en circulación no ha crecido en las mismas proporciones.

A lo largo de la serie temporal estudiada, los accidentes viales laborales representan entre un 11% y un 12% del total de siniestros laborales ocurridos en España, siendo el primer factor de mortalidad entre los accidentes laborales, un 38% del total.

En España se producen al año, de media, medio millón de accidentes laborales con baja, de los que casi 70.000, corresponden a accidentes viales, un dato que no ha dejado de aumentar desde el año 2013 y que ya se encuentra en niveles anteriores a 2010. Estos datos guardan correlación con la reactivación económica y la cifra de empleados cada año.

En 2018, 249 personas perdieron la vida en accidentes viales laborales. El perfil con más riesgo de sufrir un accidente vial laboral es el de mujeres entre 16 y 29 años, en los accidentes in itinere -aquellos que se producen desplazándose desde y hasta el lugar de trabajo y que suponen el 70% del total-, y hombres entre 16 y 29 años, en los accidentes en misión -los producidos durante la jornada laboral-.

Además, se producen más accidentes yendo al trabajo, un 64%, que volviendo de él, y destaca un detalle: es más probable que una persona sufra un accidente si lleva poco tiempo trabajando en la empresa, menos de 6 meses, y si la compañía es grande, esto es con más de 250 trabajadores.

 

¿Cuánto cuesta un accidente vial laboral?

El segundo gran daño que provocan este tipo de siniestros, es el económico, ya que las bajas por accidentes viales laborales han supuesto, de media en los últimos nueve años, cerca de 2.000 millones de euros a la sociedad, de los que 100.600.056 euros al año, son una carga para la Seguridad Social.

Por tipo de accidente, el coste medio de cada accidente leve que ha producido una baja, asciende a 17.900 euros, por 237.800 euros el grave y 1.913.000 euros, el mortal. Los costes engloban gastos médicos y de rehabilitación, servicios judiciales, de emergencia, daños materiales y pérdidas de producción.

Propuestas del RACE de cara a trabajadores, empresas… y Administración

 

Medidas para el trabajador:

Mayor concienciación sobre la importancia del mantenimiento correcto del vehículo; uso correcto de la moto; conocer y evitar principales motivos de distracciones relacionadas, sobre todo, con el teléfono móvil; y solicitar formación en seguridad vial.

 

Medidas para las empresas:

Flexibilidad de horarios: Fomento del teletrabajo; promover flexibilidad de horarios de entrada y salida; evitar largas jornadas de trabajo fijando un horario máximo de salida; y establecimiento del periodo ‘libre de llamadas’ antes y después del trabajo.

Plan nuevo trabajador: Plan de prevención in itinere para nuevos trabajadores, especialmente si se traslada al trabajo en vehículo de motor.

Iniciativa en la prevención de los trayectos “in itinere”: Fomento del vehículo compartido, espacios para aparcar y autobuses lanzadera de empresa; financiación del traslado del trabajador en transporte público; formación en buenas prácticas de conducción; y nombrar un gestor de movilidad dentro de las empresas.

 

Medidas para la Administración:

Prevención: Incrementar bonificaciones a las empresas por baja siniestralidad, incentivos a los trabajadores y empresas para la renovación del parque móvil, y reconocimiento de buenas prácticas a los trabajadores/empresas.

 

Concienciación con medidas que abarquen a todos los actores de la seguridad vial.

Inspección: Aumentar la capacidad de la Inspección de Trabajo para el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales relacionados con la seguridad vial.

Inversión en infraestructuras: Mejora de la seguridad de las vías y aumento de las áreas de descanso en carretera que garanticen un correcto descanso de los conductores

 

Coordinación entre administraciones: Centralizar las competencias en materia de seguridad vial para facilitar la toma de decisiones, la asunción de responsabilidades en el ámbito público/privado y la aplicación de las medidas de prevención (DGT, Policía, Guardia Civil, Ministerio de Trabajo, Sanidad…)

 

Desplazamiento in itinere como accidente laboral: Necesidad de homologar estadísticas sobre siniestralidad vial laboral y generar mayor difusión, así como apoyo a la empresa privada en los planes de prevención de la siniestralidad in itinere, formación, y desarrollo de planes de movilidad, especialmente con ayudas a las PYMES y autónomos.