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1África: de Marrakech a Tarudant

Resultado de imagen de Asni

Etain O’ Carroll propone empezar en Marrakech y recorrer los laberínticos callejones de los zocos, envolviéndose en el caos de personas, burros, tiendas de alfombras, acróbatas que saltan y narradores que cautivan a multitudes. Después, habrá que dejar atrás el encanto atemporal de un lugar fascinante pero caótico para poner rumbo al Gran Atlas, rodeados de montañas imponentes. A sus pies, Asni, una zona de cultivo frutal entre colinas boscosas, donde florecen los almendros y pasean niños, cabras y anciano, es una bonita parada. La sugerencia: pasar la noche en un riad tradicional y despertarse con la llamada a la oración. Más allá de Asni, aguardan las gargantas y cañones más increíbles. El pico más alto del Norte de África, el monte Tubgal, no tardará en aparecer.

Uirgane es otro pueblo para detenerse a conocer, para llegar a Tin Mal y deambular por una mezquita del s. XII, de muros rosados y aspecto de fortaleza. A partir de ahí, la conducción se vuelve más exigente, la carretera es más tortuosa y cada curva revela otro paisaje a medida que se sube a la cima de la Tizi n’Test. Y después de los vertiginosos acantilados, todo el valle de Sous se abre ante el viajero. El Alto Atlas acuna a izquierda y derecha, el Anti-Atlas cubre la retaguardia y la carretera se enrosca ofreciendo un descenso de curvas cerradas hasta Tarudant, una concurrida ciudad-mercado fortificada en la que pasear por zocos y avenidas de naranjos, hibiscos y bugancillas, o disfrutar de una puesta de sol. El ajetreo de Marrakech queda a años luz.

Hoja de ruta

Inicio: Marrakech
Final: Tarudant
Distancia: 227 km
Cómo llegar: Volar a Marrakech y alquilar un automóvil.
Cuándo ir: De mediados de abril a mediados de junio o de septiembre a octubre. En verano hace demasiado calor. En invierno el puerto puede cerrar por nieve, desprendimientos o arroyadas.
Cómo circular: Conducir de día, por seguridad y por las vistas. Pero, para saborear de verdad el paisaje, lo mejor es que conduzca otro.
Qué llevar: El depósito lleno y abundante agua, una guía de conversación si no se habla francés o árabe, calzado de montaña y, sobre todo, una cámara fotográfica.
Peligros: Cambios de tiempo, conductores temerarios, asnos errantes, cabras, camellos y vendedores ambulantes pesados.

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