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Frente a los que opinan que no se le da el crédito suficiente a las virtudes de la madurez, están los que solo ven los cuarenta como una señal de alerta que marca un camino descendente hacia un destino catastrófico.

Y en medio de unos y otros, se encuentran los remedios, terapias y alternativas que ofrece la medicina moderna ante el cada vez más presente inconformismo de los hombres que no quieren resignarse ante los signos y significantes que conlleva tener “cierta edad”.

Cambios en la vida de los hombres al llegar a los 40

La biología y la física imponen su ley y por mucho que nos cuidemos y por más activos que seamos, existe una máxima que recae sobre todos los hombres por igual: a partir de los 37-40 años de edad, la producción de testosterona del organismo comienza a decaer.

La testosterona, como probablemente sepas, desempeña una serie de funciones fundamentales en nuestros cuerpos. Entre otras cosas, esta hormona es la encargada de la producción de espermatozoides, del deseo sexual y de los caracteres sexuales secundarios (vello, órgano sexual, etc.). Además, la testosterona interviene en los procesos de desarrollo muscular y rendimiento físico así como en la formación y mantenimiento de los huesos.

La testosterona anormalmente baja es una enfermedad y como tal se puede tratar, asegura Enrique Marusi, CEO de Clínicas Doctor T, primera clínica en Europa especializada en tratar los problemas derivados de un nivel bajo de testosterona o hipogonadismo.

Una dolencia de lo más común pero poco tratada

En estas clínicas a pie de calle, acogedoras y discretas, los profesionales médicos en salud masculina se dedican a valorar mediante pruebas analíticas y diagnósticas los síntomas que presentan hombres de, por lo general, más de 35 años: a diferencia de otros centros y métodos, en Doctor T no tratamos de paliar un problema como puede ser una disfunción eréctil, sino que concentramos nuestra energía y experiencia en averiguar cuál es la causa y origen de dicho problema para tratarlo desde su raíz, asegura Marusi. De esta forma, atendiendo a las pruebas y la sintomatología del paciente, el especialista puede comprobar de forma sencilla y eficaz si el origen de la dolencia es un déficit hormonal.

El doctor F. Díaz, director médico de estas clínicas, explica que el hipogonadismo de inicio tardío es un síndrome clínico y bioquímico cada vez más frecuente entre la población masculina en edad adulta, pero pocas veces diagnosticado, probablemente por desconocimiento de su existencia.

¿Cómo saber si padezco hipogonadismo?

Si ya has cumplido los 40 (o los rondas) y de un tiempo a esta parte notas cierta pérdida de volumen y fuerza muscular o echas en falta tu libido, si has notado ciertos problemas en la cama (disfunción eréctil, eyaculación precoz, etc.) y últimamente tus allegados hacen hincapié en tus cambios de humor, es más que recomendable que acudas a un centro especializado para vigilar tus niveles hormonales.

Y es que si bien todos estos síntomas podrían asociarse con un proceso de envejecimiento habitual, también podría presentarse como la antesala de algo más grave.

La edad, junto a unos niveles de testosterona disminuidos pueden ser síntoma de otras enfermedades endocrinas o cardiovasculares a las que merece la pena anticiparse. Por descontado, un nivel correcto de testosterona ayudará a prevenir enfermedades degenerativas como el síndrome metabólico.

A menudo, el paciente refiere haber perdido ese bienestar que tenía cuando era más joven, pero no sabe muchas veces “qué” ha perdido exactamente, cuenta el director médico de Clínicas Doctor T, experimentar fatiga de forma frecuente, la falta de energía o deseo sexual son factores comúnmente identificados por los pacientes como una pérdida del bienestar general que tenían cuando eran más jóvenes y, por tanto, contaban con niveles normales de testosterona. Por ello es importante consultar con el médico y descartar con las pruebas analíticas correspondientes el hipogonadismo, asevera el doctor F. Díaz.

No todo vale con las hormonas

Pero ojo, por increíbles que puedan parecer las bondades de la testosterona, es imprescindible tener en cuenta que sin un diagnóstico y seguimiento médico adecuados, podríamos caer un remedio peor que la enfermedad. Por eso recomendamos siempre y como primera opción visitar a un médico especialista.

No hay por qué resignarse a los cambios negativos que la edad o nuestra biología nos imponen, ahora lo sabemos, pero no dejes que las ganas de disfrutar pongan en riesgo tu salud.