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En la actualidad, las mujeres cuentan con distintas opciones de higiene durante la menstruación. Cada una de ellas, diseñada para hacer más cómodo y sencillo el cuidado y aseo durante la menstruación. Sin embargo, solo la copa menstrual o vaginal ofrece un nivel de bienestar integral mes a mes.

Así, las compresas y los tampones son cosa del pasado. Pues, desde hace algunos años las copas se posicionan como la alternativa preferida de muchas mujeres. Esto se debe a las características de este producto de higiene que permiten su uso durante todo el día sin molestias ni inconvenientes.

En este sentido, se trata de una copa flexible que se adapta perfectamente a la anatomía femenina, recogiendo el flujo menstrual, cuyas características la convierten en el método de higiene femenina más cómodo en el mercado.

Materiales y formas confortables

Las copas menstruales están fabricadas en materiales como la silicona quirúrgica, un material estéril e impermeable. Esto favorece la salubridad antes, durante y después de su uso. Además, la silicona es ligera, flexible e impermeable ofreciendo la delicadeza que se requiere.

Asimismo, se han desarrollado diferentes formas y modelos, a fin de ceñirse completamente a las necesidades de cada mujer. De esta forma, se garantiza una solución cómoda durante todo el día. La copa menstrual es ideal para todo tipo de actividades, incluso nadar, ir a la playa, ejercitarse o dormir. Pues, dada su forma anatómica y material hermético, las copas son capaces de mantener su posición a lo largo del día, evitando pérdidas y  filtraciones. En consecuencia, se consigue librarse de las molestas manchas y la vergüenza que pueden ocasionar.  

Aplicación fácil y rápida

La aplicación de la copa vaginal, representa el principal temor de quienes aún no han probado este método de higiene íntima. Sin embargo, se trata de un implemento muy cómodo, que se puede quitar y poner con gran facilidad.

Si bien, al igual que sucede con otras alternativas, como el tampón, puede tomar un par de intentos acostumbrarse, pero es tan simple como doblar y poner la copa en su lugar con un sólo movimiento.

Además, una vez se ha puesto correctamente, resulta del todo imperceptible. Pues, como se ha dicho antes el diseño anatómico se adapta a la forma de la vagina. Así, las copas menstruales son perfectas, incluso si se está usando el DIU o el anillo anticonceptivo.

Hasta doce horas para cambiarse

Las copas permiten su uso durante el triple del tiempo de lo que consigue una compresa o un tampón. Así, mientras que estos deben cambiarse cada cuatro horas, las copas ofrecen de ocho a doce horas de autonomía. Esto desde luego, varía según el flujo y otros particularidades de la menstruación de cada cuerpo y el tamaño de la copa.  

Además, aunque copas y tampones se colocan de manera similar, funcionan de forma muy diferente. El tampón está diseñado para absorber tal como una especie de pequeña esponja, así pese a sus dimensiones su capacidad es limitada. En cambio, la copa aunque no es mucho más grande, es capaz de contener la sangre durante largos periodos de tiempo. En consecuencia, permite una experiencia mucho más confortable y satisfactoria.

No irritan la piel, ni causan infecciones

La silicona de las copas menstruales no sólo es completamente estéril e hipoalergénica, además impide el desarrollo de cualquier infección a partir de su uso. También está libre de fragancias u otros compuestos que puedan alterar la zona.

En este sentido, conviene recordar que los microorganismos que componen la flora, son esenciales para la salud femenina. Pues, estos contribuyen en la higiene, evitando infecciones y otras enfermedades.

Por esta razón, el uso de compresas y tampones puede ocasionar molestias e incomodidades. Pues, sus materiales absorbentes, no sólo concentran la sangre, también recogen los microorganismos que componen la flora vaginal. En consecuencia, alteran el PH, exponiendo la vagina a la proliferación de microbios infecciosos.

Por otra parte, la silicona favorece la transpiración e impide el contacto directo de la piel con la sangre y demás fluidos. En contraposición, compresas y tampones contienen materiales porosos, cuyo contacto puede dejar fibras.

Cero olores molestos

Tal como se ha señalado antes, las copas de silicona se adaptan al interior de la vagina. Esto no solo evita pérdidas, también impide que el flujo del periodo entre en contacto con el aire. Por ello, el uso de este método de higiene garantiza que ningún olor relacionado con la regla será percibido.

Esto no sucede así con las compresas y los tampones. Pues, estos sí permiten que los molestos olores emanen, causando incomodidad en la persona. Además, estos métodos son desechables por lo que pueden provocar mal olor en baños y papeleras. Por su parte, las copas no sólo se pueden lavar con agua y jabón, su naturaleza impermeable impide que queden residuos o malos olores.