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Parece algo obvio decir que el estilo de vida que llevemos influirá en nuestra salud. Si llevamos una vida sedentaria, nos pasamos el día comiendo azúcar y no dormimos bien, seguramente tengamos más complicaciones que alguien que hace ejercicio, lleva una dieta equilibrada y descansa. Pero el estilo de vida que llevamos no solo tiene un impacto en nuestra salud individual, sino que como sociedad estamos provocando que se generen enfermedades nuevas o aumente la frecuencia de algunas ya existentes. Las acciones que realizamos o que dejamos de realizar los seres humanos tienen un gran impacto en la naturaleza, en el clima, en los animales, y también en nuestros propios organismos, que padecen en última instancia las consecuencias de nuestros actos.

Según los estudios, 8 de cada 10 enfermedades del futuro estarán relacionadas con el estilo de vida. Los expertos y expertas indican que en un futuro cercano las enfermedades más frecuentes serán las relacionadas con aspectos nutricionales y el sueño, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, que a día de hoy ya son una de las causas de muerte más frecuente en continentes como Europa o América del norte.

Dentro de estas “enfermedades del futuro” -que serán más abundantes pero no nuevas- de las relacionadas con nuestra nutrición se encuentran las alergias e intolerancias, que pueden verse afectadas por factores ambientales o por el tipo de alimentación que llevemos. Estas no siempre son fáciles de detectar, ya que o no relacionamos la molestia con nuestra alimentación o no interpretamos como grave que nos duela el estómago o la tripa. Incluso en caso de que sepamos que algo no va bien, es difícil detectar qué es lo que no nos está sentando bien, ya que en un día consumimos numerosos y variados alimentos, cada uno de ellos con muchos componentes.

Para salir de dudas, es recomendable acudir a especialistas que nos expliquen dónde está el problema y averiguar cómo es nuestra flora intestinal o microbiota. Con el análisis análisis Intest.pro de Biomes es posible saber cuales son los microorganismos que viven en nuestro intestino, y si tenemos tendencia a las intolerancias. Desde Biomes nos explicarán los resultados y ofrecen recomendaciones individuales para mejorar la situación, ya que muchas veces es solo cuestión de modificar un par de hábitos para sentirse mejor.

Además de las enfermedades ya mencionadas, también aumentarán los casos de cáncer, que a pesar de que sí tiene un componente genético, está directamente relacionado con factores como la contaminación o el abuso del tabaco. La constante exposición al humo de los coches, los químicos y la mala calidad del aire degeneran nuestro organismo y tienen consecuencias nefastas. Un caso más sorprendente es el de las enfermedades neurodegenerativas, como puede ser el Alzhéimer, a las que afectan negativamente algunos contaminantes.