¿Funcionan realmente los vendajes neuromusculares?

Son muchas las dudas que suscitan los vendajes neuromusculares, ¿son tan solo efectos placebo? ¿tienen efectos reales?  

 

Numerosos deportistas de élite usan los vendajes neuromusculares, también conocidos como “Kinesio Tape”, “Kinesiotaping”, o, simplemente, como cintas Kinesio. Estas vendas fueron ideadas por el japonés Kens Kase en 1980; sin embargo, hubo que esperar hasta los juegos olímpicos de Pekín de 2008 para que se hicieran famosos. Guillem J., doctor en fisioterapia, explica: “Se regalaron cientos de rollos de cintas Kinesio a 58 países y a sus atletas para que estos las utilizaran”.

El “kinesiotaping” fue empleado por quiroprácticos y profesionales de la acupuntura en un principio para rebajar el dolor de sus pacientes, puesto que los beneficios de esta terapia eran muy parecidos a los que se conseguían mediante un masaje. Pasado un tiempo, numerosos fisioterapeutas deportivos fueron introduciendo las cintas Kinesio para tratar las lesiones de sus pacientes. Hoy en día, su uso se ha extendido enormemente y son cuantiosas las empresas que las incorporan en su cartera de productos. Además, cerca de 4.000 profesionales médicos han realizado cursos de aprendizaje para controlar el uso de estas vendas.

Tal y como explica Guillem, los vendajes neuromusculares “se pueden utilizar, según su inventor, para prevenir y tratar lesiones o para aumentar y disminuir la fuerza del músculo”. Además, “debido a la disposición especial de la cola al largo de la cinta elástica, permite levantar la piel y despegarla de la fascia subyacente, aumentando así el flujo sanguíneo y linfático del músculo” puntualiza el doctor en fisioterapia.

 

Lo que dice la ciencia sobre los vendajes neuromusculares

 

Para empezar, la teoría explica que el efecto de las cintas kinesio consiste en el proceso de reabsorción de los edemas aprovechando el espacio que crean entre el músculo y la piel. Esta teoría se comprobó  a través de una muestra conformada por 36 atletas que padecían de un esguince en el área del tobillo. Según el doctor en fisioterapia Guillem J., “a la mitad de los atletas se les aplicó correctamente el vendaje neuromuscular y el resto en forma de placebo. El resultado fue que no encontraron ninguna diferencia destacable ni a tres ni a quince días”.

Diversos estudios que siguieron a este primero durante el año 2015 mostraron que estas vendas “pueden producir mejoras de equilibrio en personas sanas, pero en cambio no hay ningún indicio de que los vendajes neuromusculares puedan mejorar la estabilidad articular en personas que sufren de inestabilidad crónica de tobillo”, explica Guillem, y, desde su punto de vista, el problema radica en la escasa calidad de los ensayos prácticos en laboratorio para demostrar la eficacia real de las cintas kinesio.

 

Efecto placebo, ¿sí o no?

 

La falta de evidencia científica que respalde la efectividad de las vendas neuromusculares hace que la balanza se incline hacia el lado del placebo. John Brewer, profesor de actividades físicas de  la Universidad de Bedforshire explica que el efecto más importante de estos vendajes es el psicológico: «Si hace que los atletas se sientan mejor, y tengan la sensación de que les ayuda, pues adelante con ello. Su uso ni es perjudicial ni beneficioso”.

Por su parte, Guillem se muestra un poco más cauteloso al señalar que la falta de una buena metodología de investigación no significa que los vendajes no tengan ningún beneficio: “nunca hay que descartar taxativamente alguna de sus propiedades, porque la ausencia de evidencia no es la evidencia de la ausencia”.

Por el momento, habrá que esperar avances desde la ciencia que demuestren la eficiencia, o la falta de ella, de los vendajes neuromusculares.