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Internet se ha convertido en una herramienta indispensable para la mayoría de la población, tanto en el ámbito laboral como en el del ocio y la comunicación. Sin embargo, muchas veces los usuarios de la red no son conscientes de los riesgos que ésta esconde.  De hecho, uno de los grandes peligros de Internet son las estafas y timos relacionados con la ciberdelincuencia. La mayoría de usuarios sabe qué son las estafas online, no obstante, éstas no siempre son fáciles de reconocer. Como consecuencia, cada año se producen múltiples casos de estafa llevados a cabo a través de la red.

  • Las estafas online más habituales
  • Otros tipos de timos a través de la red
  • Medidas de seguridad como prevención
  • ¿Cómo denunciar las estafas por Internet?

Las estafas online más habituales

Existen diferentes tipos de estafas y timos online, no obstante, la mayoría de ellos sigue un mismo patrón. Por ejemplo, algunas de las estafas más habituales en la red tienen que ver con un delito de suplantación de identidad. En este caso, el estafador se hace pasar por una entidad o persona que no es con el objetivo de conseguir información sensible sobre la víctima, normalmente, sus datos personales e información sobre su tarjeta de crédito.

En ocasiones, los timadores se ganan la confianza de la víctima y consiguen que ésta les envíe de manera voluntaria su dinero. Sin embargo, también existen casos en los que el timador roba de forma ilícita los datos bancarios de la víctima. Un ejemplo de ello serían las estafas conocidas como pharming, donde los timadores aprovechan fallos informáticos para redirigir a sus víctimas a páginas web falsas que imitan la apariencia de sus equivalentes oficiales. De esta forma, un usuario puede pensar que está accediendo a su banca online o que está realizando una compra segura a través de una web oficial, cuando en realidad está introduciendo sus datos en una web fraudulenta.

Otros tipos de timos a través de la red

Otra forma de estafa bastante frecuente hoy en día es la publicidad engañosa, los bulos y los anuncios falsos. Éstos pueden encontrarse en distintas páginas web de todo tipo o incluso en populares redes sociales. De hecho, cada vez se producen más casos de estafas a través Facebook o Instagram. Por este motivo, es importante denunciar las publicaciones que puedan parecer sospechosas y comprobar siempre la marca que se encuentra detrás de cada oferta o promoción.

Por lo general, los anuncios que pueden derivar en un caso de estafa suelen estar relacionados con promesas falsas o con productos inexistentes. En este tipo de timo, la víctima acabará pagando por un producto o servicio que nunca adquirirá o que será defectuoso. Además, en el peor de los casos, la información de su tarjeta de crédito puede acabar en malas manos.

Medidas de seguridad como prevención

Ante estas amenazas, el mejor remedio es conocer las diferentes medidas de seguridad que se deben adoptar para minimizar los riesgos a los que los usuarios se exponen al utilizar Internet. En la página web de la Guardia Civil se pueden encontrar una serie de consejos para prevenir las estafas online. En general, las recomendaciones recogidas sugieren informarse bien sobre las diferentes plataformas en las que va a realizar una compra y evitar revelar información sensible. De esta manera, se pueden evitar muchos casos de estafa.

Asimismo, otra medida preventiva es comprobar la seguridad de la web en cuestión. Por ejemplo, todas las páginas que siguen el protocolo SSL, es decir las que realizan la transferencia de datos de forma encriptada y por ello segura, pueden reconocerse fácilmente porque su dirección empieza por ‘https’. Además, junto a la barra de navegación se encuentra un candado que garantiza la validez del certificado.

¿Cómo denunciar las estafas online?

La ciberdelincuencia no siempre se denuncia y esto es debido a que muchos usuarios no saben cómo hacerlo o a qué organismos dirigirse. En España, los dos cuerpos policiales que se encargan de lidiar con las estafas a través de la red son la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional y el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil.

No obstante, los usuarios que necesiten ayuda podrán dirigirse a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) más cercana, donde serán debidamente asesorados en función de sus necesidades y de lo ocurrido. Por otro lado, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) también pone a la disposición de todas las víctimas un correo electrónico a través del cual podrán denunciar y dar a conocer su caso en particular.