Quantcast

Qué son las VPN y para qué sirven

Pocas personas saben qué son las VPN. Y, sin embargo, no hace falta ser ningún experto de la informática ni ningún genio de los ordenadores para poder sacarle el máximo partido a estas herramientas tan útiles.

Una VPN es una red virtual privada –del inglés: virtual private network– a través de la que los internautas pueden acceder a internet. Por lo general, cuando te conectas a internet, lo haces enviando cierta información desde un dispositivo, que puede ser un teléfono móvil, una tableta, un ordenador, un televisor smartTV… a unos servidores en los que se encuentran alojadas las páginas de destino. En menos de un segundo, se produce un intercambio de información.  

En cambio, cuando te conectas a internet mediante una VPN, la conexión no se hace de manera directa, sino que antes de establecer la conexión nuestros datos son enviados, cifrados y filtrados a través de otro servidor: la red privada virtual. Se produce una pequeña modificación en la ruta de acceso para que el nivel de seguridad de la navegación sea mucho más alto del que se experimenta en una red pública.

Ventajas de acceder a internet a través de una VPN

Un servidor VPN puede lograr que puedas acceder a internet de manera completamente anónima, algo que se potencia si utilizas algún tipo de criptomoneda, como bitcoin o  ethereum, en tus transacciones y compras. La intimidad y la privacidad son unos bienes muy preciados que merece la pena conservar. Y en la era de internet, aunque no seamos conscientes de ello, vamos dejando constantemente información sobre nosotros mismos. Así que, cuanto más celosos seamos de nuestra intimidad, mejor.

Independientemente de que quieras navegar de manera anónima, podrás evitar que tu proveedor de internet acceda a tus datos. Tu proveedor de internet tiene un registro completo de tu historial de navegación, si bien es cierto que es privado y nadie debería poder acceder a ese historial. Usar una VPN es una buena manera de dificultar el rastreo de tus datos de navegación: qué páginas visitaste, cuáles son las palabras clave que introduces en los motores de búsqueda, a qué hora te conectas, qué documentos, fotos o archivos has visto y/o descargado y un largo etcétera de información.

Otorga una dirección IP diferente a la real de tu dispositivo, lo que aporta diferentes ventajas.

Permite saltar bloqueos geográficos. Existen ciertos países que limitan la navegación y el acceso a determinadas páginas y aplicaciones. El caso paradigmático lo podemos encontrar en China que, entre otras páginas, prohíbe el acceso a Facebook. En el hipotético caso de que te encuentres en China, podrías acceder a Facebook utilizando una VPN que te atribuya una dirección IP de otro país. Al igual que ocurre en el caso de China, es aplicable a cualquier país, lugar y página web sobre el que pese algún tipo de limitación.

Protección frente a posibles amenazas. Las redes públicas son un punto muy inseguro y la vulnerabilidad de aquellos que se conectan a internet a través de ellas es muy alta. Una gran cantidad de hackers y piratas informáticos aprovechan esta debilidad para llevar a cabo sus ciberataques.

Acceso remoto a tu oficina para teletrabajar. Las VPN permiten acceder a las redes de trabajo de forma remota, sin necesidad de una conexión física. Una ventaja muy a tener en cuenta tras lo sucedido con la crisis sanitaria del coronavirus en la que miles de trabajadores se han visto obligados a tener que trabajar desde casa, algo que, por otra parte, llevaban tiempo reclamando un gran número de trabajadores. El teletrabajo es una modalidad laboral más acorde con el presente y permite una mejor conciliación familiar y una gestión de tiempos más eficiente, dos campos en los que todavía debemos evolucionar mucho como sociedad.

Permite el acceso a contenidos disponibles en otros países diferentes a aquel en que en realidad te encuentras. Las plataformas de contenido audiovisual como HBO o Netflix no poseen el mismo catálogo para todos los países en los que operan. Cada país tiene sus propias series y películas; algunas coinciden en diferentes países y otras no. Al usar una VPN puedes cambiar la ubicación de tu dispositivo –dirección IP- y aprovechar para acceder a nuevos contenidos: si te conectas desde un ordenador situado en España, mediante una VPN puedes conseguir que tu dirección IP esté ubicada, por ejemplo, en los Estados Unidos. Si accedes de esta forma a una plataforma como Netflix tendrás a tu disposición la oferta que Netflix tiene en Estados Unidos y no en España. Esto es ideal para ver series o películas que no aparecen en el catálogo de tu país y que ni siquiera sabes cuándo llegarán.

Existe una gran cantidad de VPN que están a tu disposición. Puedes echar un vistazo en esta web y comparar algunas de las opciones que ampliarán tu experiencia como internauta.

Por último, aunque hay similitudes entre ellos, es necesario señalar que un proxy y una VPN no son la misma cosa. Puedes acceder aquí para obtener información sobre qué es un proxy y en qué se diferencia de una red virtual privada.

Comentarios de Facebook