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Muchas mujeres son propensas a la retención de líquidos, una situación de lo más desagradable. Al malestar general se suman las piernas inflamadas, calambres o hipertensión.

La retención de líquidos se puede deber a una mala alimentación, al estrés o incluso a problemas con la circulación de nuestro organismo. Por eso, te damos una serie de consejos que puedes seguir para prevenir problemas de este tipo.

2Reduce el consumo de sal

El consumo de sal puede llegar a ser una obsesión, y es que cuando nos acostumbramos a comer comidas muy sabrosas, luego no hay forma de volver atrás. Pues bien, tienes que saber que las grandes cantidades de sal no son nada recomendables para la retención de líquidos, dando igual si los quieres expulsar o prevenir.

Olvídate o reduce alimentos como salazones, embutidos o salsas… Eso de las palomitas en el cine lo tendrás que aplazar, al igual que los quesos de tanto te gustan. No se trata de productos que estén totalmente prohibido, pero sí aquellos que tienes que controlar en tu consumo diario.