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¿Cómo superar las crisis motivacionales?

La falta de motivación es uno de los grandes problemas emocionales que afectan a millones de personas cada día. En una sociedad en la que se han impuesto el buen feeling y el mundo wonderful en que es importante luchar por alcanzar los sueños, ese sentimiento de frustración por no conseguir las metas impuestas genera muchos problemas.

Según leemos en el blog Psicocode, la motivación se puede definir como esa raíz dinámica del comportamiento que nos mueve hacia la acción para conseguir los resultados que deseamos.

Son muchas las ocasiones en las que estas crisis de motivación vienen precedidas de no saber enfrentarse ante ciertos problemas. En estos casos, los expertos recomiendan tomar una actitud que está a medio camino entre la resignación y la superación. Nos explicamos claramente diciendo que existen algunas situaciones inómodas y problemas que son inevitables. Es ante estas situaciones cuando hay que actuar, y eso lo logramos enfocando la realidad desde una perspectiva diferente, cambiando nuestra actitud ante los problemas.

No es fácil cambiar la actitud, pues eso supone, de algún modo, cambiar la personalidad. Toda esta tarea es un proceso largo que no se soluciona simplemente leyendo un artículo en internet o unas simples recomendaciones.

Sea como fuere, es también importante saber diferenciar cuáles son los problemas realmente importantes. No debemos darle la misma importancia a una discusión con un amigo o un familiar que a perder un trabajo.

En cualquier caso, las crisis motivacionales vienen determinadas, entre otras razones, por estos dos factores, la no consecución de objetivos y los problemas del día a día. Por esta razón, os mostramos a continuación algunas indicaciones que, a medio y largo plazo y con mucho trabajo, pueden ayudar a superar estos bajones motivacionales.

Definir, reconocer este estado de apatía motivacional

A menudo, mucha gente no es consciente de su falta de motivación hasta que no está totalmente inmersa en ella. No obstante, existen algunos síntomas o señales que ayudan a identificarlo.

La mente vagueando en mitad de una tarea, tardar más tiempo en realizar un determinado trabajo, interrumpir el trabajo para tomar descansos continuos… este es un proveso que consiste fundamentalmente en sabotearse a uno mismo.

No, no por tomar descansos repetidos se va a volver con más ganas. Tras estas acciones lo que se esconde es una creciente crisis motivacional.

Diferentes caminos para un mismo destino

En ocasiones lo que sucede es que la rutina, la monotonía, nos hace llegar a esa sensación de apatía. Debemos buscar retos para continuar con tareas o trabajos que son repetitivos.

Buscar la creatividad, alterar los horarios, fijarse metas… todo esto ayuda a no sufrir bajones emocionales.

Buscar la mejoría pero no frustrarse por no alcanzar la perfección

La perfección es algo así como caminar hacia el horizonte, nunca la vamos a alcanzar, pero si echamos la vista atrás, comprobamos que hemos avanzado mucho. Esta enseñanza puede resultar muy válida para aquellas personas que son altamente perfeccionistas y a menudo caen en la frustración por no haber rendido al 100% en cada momento de sus vidas.

En estos casos, resultan muy apropiadas las frases motivadoras. Motivar es una forma de irnos proponiendo retos, de ir avanzando en el camino hacia el horizonte. Es nuestra tarea saber que estas frases motivadoras ayudan a hacer más grandes estas zancadas, pero sin olvidar que nunca llegaremos hasta el horizonte.

Un recordatorio, ¿qué queremos conseguir?

Es bastante frecuente que muchos problemas de bajón emocional lleguen por perder el foco real. Si pasamos horas y horas trabajando sin obtener resultados, son muchas las veces en las que olvidamos por qué estamos haciendo eso, qué queremos conseguir con tanto esfuerzo.

La conferenciante Joyce Meyer afirma que los motivos revelan por qué hacemos, lo que es más importante que lo que hacemos.

Todas nuestras acciones tienen un motivo, o deben tenerlo, encontrar la razón que nos lleva a hacer lo que hacemos e ilusionarnos por ello es una enseñanza básica para afrontar las dificultades con motivación.

Descansar y resetearse

Aunque pueda resultar un poco contradictorio con el primer punto, en ocasiones lo que necesitamos es descansar durante un periodo de tiempo, reflexionar, resetearnos. Estamos metidos en una deriva emocional y competitiva tan alta que no identificamos con franqueza cuáles son los verdaderos objetivos a conseguir.

Un descanso bien aprovechado puede hacer que volvamos a la lucha por los objetivos con más energía y creatividad.

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