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Ante las diferentes crisis de una empresa, es preciso contar no solo con el asesoramiento de profesionales que permitan una guía hasta solventar el problema, sino también emplear las herramientas necesarias que permitan obtener más tiempo para resolver los problemas que se puedan derivar y así evitar caer completamente en quiebra.

 

¿Qué es el concurso de acreedores?

Se trata de un proceso jurídico que comienza en el momento en que una persona, física o jurídica, dictamina que es insolvente y que no tiene posibilidad alguna de poder afrontar las deudas de manera general.

Este ha sido diseñado para evitar cualquier efecto desfavorable ocasionado por el problema de la insolvencia, protegiendo a las empresas en crisis y a sus empleados.

En pocas palabras, el deudor acude a la justicia para organizar su situación y cancelar sus deudas. El concurso engloba tanto las circunstancias de quiebra como el cese de pagos. De esta forma, el procedimiento puede hacerse de forma voluntaria o necesaria, lo que indica que ha sido solicitado por un acreedor.

Si el deudor es quien solicita el concurso, deberá llevar una solicitud en un período de dos meses desde la fecha en que mostró su insolvencia.

¿Qué es el preconcurso?

El preconcurso de acreedores es un proceso que ofrece la oportunidad a los empresarios de poder conseguir más tiempo, para de esta forma lograr una negociación o conseguir una refinanciación de sus deudas, permitiendo así que las actividades empresariales continúen sin ninguna dificultad.

Además, el preconcurso sirve para detener las ejecuciones, teniendo como finalidad en el período que otorga, lograr obtener los apoyos necesarios para no entrar en la insolvencia, pero sin embargo, protegiendo al administrador de la responsabilidad legislativa bajo la Ley Concursal.

Empleando el preconcurso, el deudor, y al no estar bajo la obligación de presentar el concurso, cuenta con tres meses para mejorar su situación. Una vez alcanzado este período, la ley obliga al juzgado a pedir la declaración del concurso en el mes que sigue, por lo que la empresa posee alrededor de seis meses para poder reflotar nuevamente.

¿Cuáles son los efectos del preconcurso?

Un resultado favorable para la empresa en crisis, es que durante el período del preconcurso queda totalmente prohibido que los proveedores, bancos y empleados, entre otros, realicen una presentación de un concurso de acreedores que afecte a la empresa o realicen embargos de bienes o cuentas de ella.

Este tiempo extra permite al deudor conciliar acuerdos con los acreedores, y a través de diferentes convenios, por lo que se facilitan los procesos concursales si se da el caso.

¿Cuáles son sus ventajas?

Continuidad

Durante el preconcurso, diferente al concurso, la empresa no sufre de ningún tipo de intervención, por lo que puede seguir funcionando de forma continua y siendo responsable de todo lo que tenga que ver con la empresa.

Protección

Las empresas ante algún pedido de concurso de acreedores se encuentran bajo protección gracias al preconcurso.

Rapidez

El preconcurso es más veloz y no es un procedimiento que dure largo tiempo, ya que las empresas poseen tres meses y uno adicional para conseguir el acuerdo con los acreedores. Si en este período se consiguen los acuerdos requeridos no se deberá hacer un concurso, pero en caso contrario, deberán presentar la solicitud de manera voluntaria.

Privacidad

Durante todo el proceso, las empresas contarán con algo de privacidad y, aunque el secretario judicial puede declarar que se publique una parte de la resolución, si el deudor lo pide, este no será público.

¿Es necesaria asesoría en estos casos?

Contar con el conocimiento de profesionales en estos casos será de vital importancia para conseguir llevar un proceso seguro y efectivo, favoreciendo un reflote en la crisis de la empresa, gracias a la presencia de expertos que contribuirán con diferentes técnicas y conocimientos para conseguir solucionar la insolvencia.

Las crisis a veces no se pueden evitar, por lo que conseguir un poco más de tiempo por medio del preconcurso, ofrecerá la posibilidad a las empresas de que puedan sobreponerse en dichos momentos y conseguir evitar la quiebra y reflotar nuevamente