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Internet ha revolucionado el mundo del comercio y de las relaciones personales. Los usamos para todo: para comprar, para vender, para intercambiar, para pagar impuestos, para resolver dudas, para conocer gente. Pero ese inmenso potencial positivo tiene también su lado oscuro: el de los fraudes. Los engaños están a la orden del día y es preciso estar muy atentos para no salir perjudicados en nuestras incursiones en la red. Aquí van algunos consejos para evitar disgustos.

Descuentos y promociones: ¿son reales?

Montar un negocio en internet es relativamente sencillo, pero abrirse camino no lo es tanto y obliga a aplicar estrategias de venta. Una de las más extendidas son los cupones descuento y códigos promocionales, como los que puedes encontrar en bonus-codes.es. En este caso son códigos para apuestas y casinos, pero la tipología es muy extensa: productos de supermercados, tiendas de ropa, pizzerías, complementos, etc.

A la hora de elegir, conviene analizar las promociones y comprobar si se corresponden con descuentos reales. Por lo general, las ofertas son verdaderas, pero también pueden encontrarse descuentos irrisorios. Conviene analizar quién está detrás de los descuentos y, si es necesario, buscar opiniones en la red. En la mayoría de los casos, los cupones se distribuyen a través de empresas intermediarias fiables, pero nunca está de más tomarse unos minutos y asegurarse.

Alquileres vacacionales

El ámbito de los alquileres vacacionales está generando múltiples denuncias en los últimos tiempos. Alojamientos inexistentes, fotos que no se corresponden con la realidad, zonas poco aconsejables… son contratiempos serios que pueden arruinar unas vacaciones y que podrían evitarse tomando precauciones.

La primera recomendación es comprobar que la web es fiable y buscar referencias del propietario a través de los comentarios de otros usuarios. En la medida de lo posible, conviene contactar con el responsable vía teléfono e interrogarlo sobre las características de la vivienda y los servicios. Si responde de manera vaga o poco convincente, no vale la pena arriesgar. Otro aspecto importante es la forma de pago; si es posible, intenta no pagarlo todo por adelantado y sospecha si el destino de la transferencia es un país distinto al del propietario.

Es importante guardar comprobantes de los pagos efectuados y, una regla de oro: no te fíes de las gangas; los supuestos  chollos pueden salir muy caros. Las mismas recomendaciones podrían aplicarse a las agencias de viajes, tanto físicas como virtuales. Antes de desembolsar un dinero, hay que comprobar la trayectoria de la empresa y buscar referencias.

Ofertas de empleo falsas

La desesperación por la falta de trabajo puede llevar a algunas personas a cometer imprudencias y fiarse de falsas ofertas. Uno de los fraudes más habituales es la promesa de un trabajo muy bien remunerado a cambio de dinero. Los falsos reclutadores publican ofertas deslumbrantes sin apenas requisitos previos, como estudios o práctica profesional. A cambio, exigen una cierta cantidad de dinero en concepto de trámites de gestión. En realidad, el trabajo no existe y tampoco hay ninguna empresa de selección; todo es un fraude.

En la actualidad, las ofertas de empleo fiables en España se concentran en unas pocas webs, como Infojobs, Infoempleo, Linkedin o las páginas oficiales de los organismos públicos. En ninguna de ellas se pide dinero a cambio de trabajo.

Propuestas de negocio

Otra estafa que prolifera en la red es la oferta de participación en negocios o franquicias supuestamente exitosos. El anunciante intenta convencer al internauta sobre la necesidad de actuar con rapidez para aprovechar la oportunidad, es entonces cuando exige una transferencia. En realidad, el negocio no existe y el interesado pierde su dinero.

Otra modalidad de fraude es la que pretende enseñar métodos infalibles para conseguir dinero rápido. Siempre se exige una contraprestación económica. Ante este tipo de anuncios, conviene siempre actuar con prudencia; nadie da duros a cuatro pesetas, así que hay que estar precavidos y no dejarse engañar.

Artículos de segunda mano

La compra-venta de artículos de segunda mano entre particulares está en pleno auge. Desde que aparecieron páginas como Wallapop y otras similares, la actividad se ha multiplicado y ha abierto las puestas al fraude.

El engaño se produce principalmente cuando se adquieren artículos con envío incluido. Algunos vendedores exigen el pago por adelantado y entregan después un producto que nada tiene que ver con lo ofertado. Para el cliente, la estafa es doble: paga por algo que no se corresponde con lo pactado y además no puede reclamar, porque se trata de un acuerdo entre particulares.

Para evitar estos fraudes, conviene hacer los pagos contra reembolso. En la medida de lo posible, es mejor hacer tratos con personas cercanas desde el punto de vista geográfico. Así, no hay necesidad de pactar un envío y el artículo puede comprobarse in situ, antes de pagar.

Cuidado con el correo electrónico

Una última recomendación es tener mucho cuidado con los correos que solicitan la confirmación de datos personales o contraseñas. Otra modalidad son las llamadas de móvil o los SMS cortos prometiendo regalos. Nunca responda a estos mensajes.