Compartir

Sí, querido lector… se acaba el verano y se acerca una nueva estación, el otoño. Llegan los días grises, los tonos ocres, la lluvia, el fresquito, anochece antes… Para muchos un alivio y para otros un auténtico tormento de estación.

El inicio astronómico de las estaciones viene dado, por convenio, como el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su órbita alrededor del Sol. En el caso del otoño, esta posición es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Cuando esto sucede, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de otoño. En este instante en el hemisferio sur se inicia la primavera.

El otoño es la época del año en que más rápido se acorta la longitud del día: el Sol sale por las mañanas un poco más tarde que el día anterior y por la tarde se pone antes. En estos días el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día.

10¿EXISTE LA DEPRESIÓN ASOCIADA AL OTOÑO?

Pixabay

Sí, existe. La depresión otoñal es un trastorno afectivo estacional que afecta, según el cálculo de los expertos, a entre un 4% y un 5% de la población, aunque hay desde un 10% hasta un 20% que presenta algún tipo de síntoma relacionado con él. La principal causa se cree que son los cambios hormonales que experimenta el organismo como consecuencia de la disminución de la luz solar como el aumento de la melatonina y la disminución de serotonina y de dopamina. No hay que tomarse este trastorno a broma ya que constituye una de las causas más frecuentes de absentismo laboral y hasta de suicidios.

Sobre todo notaremos desmotivación y tristeza pero también (si el trastorno es más grave) alteraciones del sueño o irritabilidad entre otros.

Atrás