Compartir

Con la llegada de Fornite: Battle Royale a plataformas Android el estudio encargado de desarrollar tanto Clash of Clans como Clash Royale temía que sus juegos acabarían cayendo en el olvido. Aun así, lo cierto es que siguen tan activos como siempre. De hecho, en el último mes la compañía ha registrado beneficios de auténtico récord.

Ello no es de extrañar teniendo en cuenta que el sector de los videojuegos para móviles se encuentra en pleno auge gracias en gran parte a la proliferación de títulos como los recientemente mencionados. Seguramente en alguna ocasión has oído hablar de ellos, pero ¿sabes en qué se diferencian exactamente?

Clash Royale, competitividad en estado puro

Se trata de un título disponible a coste cero tanto para iOS como para Android, el cual basa su jugabilidad en un sistema de cartas muy pulido a la par que adictivo. Dicho último componente viene dado en gran parte por la posibilidad de abrir cofres de recompensas mediante gemas, las monedas virtuales de Clash Royale. Las mismas son obtenibles de varias maneras, pudiendo hacerlo sin gastar dinero si sabes cómo conseguir gemas gratis en Clash Royale.

La obtención de cofres es altamente satisfactoria, aunque para liberar las endorfinas de la felicidad se requiere ganar partidas, aspecto que exige contar con un buen mazo de cartas. Los naipes virtuales no solo deben hacer gala de unas buenas características, sino que a su vez también han de lograr un equilibrio conjunto con el objetivo de poder plantarle cara prácticamente a cualquier rival.

Al conseguir victorias sumas trofeos a tu colección que te llevan a formar parte de una arena superior, otorgándote acceso a cartas nuevas. Sin embargo, perder acarrea contar con una menor cantidad de trofeos virtuales, así que la competitividad es máxima en Clash Royale.

Es por ello que a la hora de planificar estrategias muchos jugadores aprovechan la inteligencia artificial de la máquina debidamente implementada en el título para móviles con tal de practicar hasta dar con su mazo ideal, aunque constantemente irá cambiando conforme el jugador vaya logrando más cartas.

Clash of Clans: estrategia y máxima adicción

Supercell es conocida por haber desarrollado dos de los juegos más adictivos para móviles que están disponibles en la actualidad, tanto Clash Royale como Clash of Clans. Este último se olvida de las cartas para otorgarle protagonismo al campo de batalla en sí, exigiendo a los jugadores saber trazar una buena estrategia.

Cada gamer cuenta con una aldea propia, la cual puede estar repleta de todo tipo de construcciones que el propio jugador elabora y va mejorando conforme la partida avanza. Aunque no todo es coser y cantar: los enfrentamientos son muy habituales, puesto que los enemigos tratan de causar estragos en el área rival.

¿Cómo es posible defenderse de los ataques perpetrados por el resto de jugadores de Clash of Clans? Básicamente colocando torres defensivas a lo largo del terreno, factor que exige ir subiendo de nivel con la experiencia que se acumula en las partidas. Por supuesto las gemas también son importantes en este juego, ya que evitan los tiempos de espera y permiten tener acceso a importantes ventajas como ejércitos de gran potencial.

Para que los principiantes puedan adaptarse a este sistema cada jugador recibe una semana inicial de inmunidad. De esta manera todos tienen la posibilidad de aprovisionarse de materiales, ir dando forma a su aldea y emplazando los elementos defensivos que estimen oportunos hasta que transcurridos siete días la acción estratégica dé comienzo por todo lo alto, aunque puedes iniciarla previamente atacando de forma voluntaria a cualquier usuario.

Ventajas y puntos débiles de ambos juegos

Ya sabes en qué consiste cada juego, por lo que ahora toca averiguar qué título es mejor en caso de que quieras destinar tu tiempo libre a disfrutar solamente de uno de ellos. Los gamers que desean evitar la necesidad de pagar tienen en Clash of Clans su opción ideal, puesto que realmente permite progresar de manera natural sin invertir ni un solo euro.

No es el caso de Clash Royale que premia en exceso a los jugadores que invierten en él, potenciándolos enormemente y relegando a un segundo plano al gamer que prefiere gozar del título a coste cero. A pesar de este punto negativo el juego destaca por encima de su competidor directo, aunque pertenece a la misma compañía desarrolladora, principalmente por sus constantes actualizaciones. La última se ha producido recientemente, en concreto el pasado miércoles 5 de septiembre.

En lo que a la dificultad se refiere los dos juegos son bastante similares, resultando Clash of Clans algo menos frustrante para los usuarios que no dominan su sistema. Sea cual sea el título de tu elección te lo pasarás en grande y, quieras o no, acabarás enganchándote incluso si los géneros de cartas y estrategia no son de tu agrado.