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Mario Armero y José Vicente de los Mozos

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones ANFAC ha presentado a la opinión pública su plan de Movilidad, un trabajo de reflexión profunda realizado en el seno de la asociación, sobre las necesidades y retos que supone la transición inteligente, ordenada y justa hacia la movilidad sostenible del futuro. En la presentación han intervenido el presidente de ANFAC, José Vicente de los Mozos, y el vicepresidente ejecutivo, Mario Armero, que han destacado que este plan es “el paso adelante de la industria de la automoción, una propuesta constructiva” de cara a colaborar con las Administraciones nacional, autonómicas y/o municipales, para diseñar una estrategia de movilidad uniforme, coherente y comprensible para el ciudadano, que sirva para mejorar la eficiencia, sostenibilidad y seguridad del transporte por carretera.

Este Plan se basa en siete importantes pilares:

1.- Renovación del parque circulante con vehículos de cero y bajas emisiones

2.- Fiscalidad orientada a los retos medioambientales.

3.- Armonización de políticas de movilidad.

4.-Impulso a las iniciativas de movilidad compartida.

5.-Optimización de los sistemas de gestión del tráfico.

6.- Sensibilización y concienciación ciudadana y empresarial, y

7.-Integración de las políticas urbanísticas con la movilidad del futuro.

El Plan surge de la necesidad de enfrentar la situación de incertidumbre que vive el consumidor y que está afectando al desarrollo del mercado. Las ventas de automóviles llevan siete meses de caídas consecutivas, en parte por las peores previsiones económicas, pero sobre todo, por la confusión de los consumidores a la hora de decidir qué coche comprar. Las diferentes leyes de cambio climático, planes de calidad del aire y de movilidad en ciudades y regiones, sólo consiguen potenciar esta indecisión.

El Plan de Movilidad de ANFAC nace con un doble enfoque: por un lado, proponer el desarrollo de una estrategia país hacia una movilidad que garantice el desarrollo sostenible, el crecimiento económico y la innovación junto con el derecho a desplazarse con libertad, con seguridad y con unos costes asequibles. Por otro lado, reunir 50 recomendaciones (“best practices”) para el desarrollo de los posibles planes de movilidad en las ciudades, teniendo en cuenta la diversidad de realidades que confluyen en las diferentes regiones españolas. El resultado es un estudio con un enfoque gradual e integrado, que se apoya en la tecnología como parte de la solución y , que se desgrana en medidas que van desde la necesaria renovación del parque o la fiscalidad con criterios medioambientales, hasta el uso más eficiente de los medios de transporte, la mejora de las infraestructuras de carreteras y de la gestión del tráfico, la planificación urbanística, el desarrollo de sistemas de transporte público eficaces, la optimización de los flujos logísticos y del transporte de mercancías, entre otros.

 

Los ciudadanos retrasan su decisión de compra de un vehículo, a la espera de que se aclare esta situación, u optan por una inversión menor, adquiriendo un vehículo de ocasión de más de 15 años. Esta falta de renovación, esta potenciación del mercado de segunda mano viejo y la elevada edad media de los vehículos achatarrados, por encima de 19 años, está incidiendo en la edad media del parque español, que sigue creciendo por encima de los 12 años.

Ante esta situación, la asociación se plantea trazar una Hoja de Ruta para la Transición Inteligente hacia la Movilidad del Futuro, que profundice en las diferentes realidades de la movilidad, con las personas y las ciudades en el centro, desde una perspectiva integral que busque el equilibrio entre medio ambiente, sociedad, industria y economía y refleja, sin duda, el compromiso de la industria de la Automoción con la movilidad inteligente y sostenible.

 

El Plan parte de considerar la movilidad inteligente en su conjunto como un vector de transformación radical de la industria de la automoción. En su definición, confluyen las cuatro megatendencias que, en base a la tecnología, van a ser disruptoras para la industria, como la conducción autónoma, la movilidad compartida, la conectividad y la electrificación, junto con la constatación del peso creciente que están tomando las ciudades y las personas. Las ciudades serán los grandes clientes de la movilidad, que cobrará, en este contexto, mayor peso como vector clave del desarrollo económico y sostenible de los núcleos urbanos.

Esta eclosión de la movilidad pone sobre la mesa grandes oportunidades, al configurarse como un vector de desarrollo económico y de innovación. La nueva sociedad basa buena parte de su actividad y dinamismo en el movimiento de personas y mercancías, en unos mercados cada vez más globales. “La movilidad es el PIB de un país”, ha señalado Mario Armero, pero este despliegue, si no es objeto de una cuidadosa planificación, con visión tanto global como local, puede convertirse en un factor con efectos negativos.

La Asociación ha presentado este Plan a las formaciones políticas y administraciones municipales y autonómicas. En este sentido, se están manteniendo encuentros y conversaciones para trasladar estas medidas a los responsables públicos.