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Manuel Rodríguez, técnico de fitness y entrenador personal en O2 Centro Wellness, nos da a conocer los beneficios de una disciplina que es la gran
desconocida y portadora de multitud de beneficios como es pasear por la playa.

Las circunstancias y el entorno son dos factores para disfrutar de esta actividad.
“Normalmente con este tipo de caminatas se tienen unos objetivos
diferentes a los habituales, no se suele llevar una disciplina muy estricta,
sino como más distendida, teniendo un componente psicológico más divertido.
Esto nos reporta sensaciones diferentes a lo que estamos acostumbrados”, comenta Manuel en 'Yo Dona'.

Un gran trabajo muscular

La arena de la playa hace que se hundan los pies y que haya
un trabajo muscular en el resto de las piernas y las caderas mucho más
grande, haciéndolo incluso más intenso los desniveles con el agua.
“Esos componentes hacen que nuestro cuerpo tenga nuevos estímulos que
llevan a activar el metabolismo”, cuenta. Para notar sus efectos, con un
paseo de 20 a 40 minutos es suficiente.

Más felices y relajados

“A nivel psicológico nos genera un compromiso con
nosotros mismos, superamos retos y desafíos y nos genera una satisfacción y
confianza que luego transfiere muy bien a nuestra vida social y persona”,
explica Manuel, que, como en toda actividad física, se segregan endorfinas,
dopamina y serotonina: las llamadas hormonas de la felicidad que nos
reportan motivación y bienestar.