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Visitar Tenerife en moto es una de las experiencias más espectaculares que se pueden realizar en la isla. Un recorrido sobre dos ruedas permite alcanzar los rincones más recónditos y conocer todos los parajes, sin excepciones, de una de las principales referencias de las islas Canarias. Más que Motos Tenerife ofrece esta oportunidad. Entre las opciones posibles hay un amplio abanico de las clásicas de 125cc, algo más atrevido subiendo a 500cc o los aventureros quads. Cualquier vehículo es bueno para descubrir entornos paradísiacos bajo la atenta mirada del Atlántico. El clima acompaña durante la mayor parte de año, por lo que no es ninguna locura subirse a la motocicleta y aventurarse incluso en invierno.

Las playas son el reclamo turístico por excelencia en la isla de Tenerife. De arena negra o blanca, con roca, ideales para el surf u otros deportes acuáticos, o un lugar para relajarse tomando el sol y disfrutar de aguas cristalinas. Viajar en moto facilita el acceso y da un punto de magia sobre las ruedas de los últimos modelos de Honda o Yamaha. Los valientes tiene la alternativa de una Mash Five Hundred 400cc. En Canarias las prisas es mejor dejarlas a un lado, no son recomendables. Pero no hay duda que el tiempo es oro y en moto es fácil y la visita es más cercana.

Sentir la brisa marina recorriendo la costa tinerfeña es otro de los atractivos que encuentra quien opta por recorrer Tenerife en moto. Conocer la montaña roja que separa las playas del Médano y de la Tejita, muy cerca del aeropuerto del área sur de la isla, puede ser una buena opción antes de darse un baño en las aguas de Los Cristianos. Por la tarde, tel destino puede ser Santa Cruz. Muy cerca está la Playa de Antequera, donde el impacto de las olas es un espectáculo digno de ver. Para culminar el día, no hay mejor escenario que contemplar el espectacular atardecer desde Benijo.

La isla de Tenerife no es solo costa. De origen volcánico, presenta mucha naturaleza en su interior y los accesos a esta zona son bastante buenos. No hay que descartar reservar horas para descansar de la playa y aventurarse entre su vegetación y ríos. 

Ir al Parque Natural del Teide en moto es una opción bastante asequible, dentro de lo que puede ser llegar al punto más alto de España. La carretera no tiene una pendiente excesiva y, con precaución y una dosis de paciencia, se puede llegar. Las vistas a lo largo del recorrido son espectaculares y a la llegada, cualquiera pensará que ha merecido mucho la pena. Hay aparcamientos señalizados para dejar el vehículo y continuar la visita andando. El color rojo en primavera, más suave en verano y puede que nieve en invierno. Todo momento del año es bueno para subir rodando al Teide.

El Parque Rural de Anaga es, sin duda, un gran acierto para recorrer en moto. Con 14.000 hectáreas y mil metros de altitud máxima, este paraje ofrece un recorrido precioso que combina vegetación y miradores desde los que contemplar soberbios acantilados y las azules aguas de Tenerife. Incluso desde alguna posición se puede avistar la vecina Gran Canaria.