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El arte de la confección surgió hace varios siglos cuando el hombre sintió la necesidad de moldear sus rudimentarias prendas a modelos más adecuados, sobre todo para consolidar la convivencia en sociedad. Luego de esto, han sido bien numerosos los avances que se han hecho a fin de obtener vestuarios para todos los gustos a través de diversos métodos. Las máquinas de coser son, quizás, las más difundidas por su efectividad y fácil uso. Si todavía no sabes cómo utilizar una, hoy te traemos la información básica al respecto.

El auge de las máquinas de coser

Durante muchos años el método principal para la creación de la ropa fue coser a mano. Esto duró hasta mediados de los años 1800, aproximadamente, cuando Elías Howe sacó a la luz pública la primera máquina de coser. Aunque de forma rudimentaria, fue un avance muy significativo para esta industria pues pudo incorporarla a una manufactura creciente para lograr así mayores cantidades de producción según las demandas de la población de la época.

Sin embargo, el uso de las máquinas de coser es de actividad doméstica por excelencia. Muchas familias cuentan con un ejemplar de este producto dentro de sus electrodomésticos con el fin de corregir cualquier desperfecto en sus prendas. Incluso, algunas personas se han interesado lo suficiente en el uso de estas máquinas como para producir diseños propios, aunque sean solo de uso individual.

Las máquinas de coser han pasado por muchos episodios sin perder nunca utilidad. Aun cuando han existido otros métodos de confección como el crochet, los amigurumi o el patchworking, estos equipos todavía pisan fuerte en el mundo de las telas y el diseño de modas.

Aspectos a considerar al elegir una máquina de coser

Cuando nos proponemos adquirir un nuevo producto deberíamos considerar todos los elementos básicos para hacer una elección correcta dentro de la gran oferta que se dispone en el mercado. Esta afirmación no escapa a las máquinas de coser. Por ello, a continuación te mostramos las características básicas para elegir acertadamente:

– Las puntadas: cada máquina viene con una cantidad específica de tipos de puntadas que sirven para trabajos distintos. Se debe valorar con sinceridad el uso que se le dará pues a mayor cantidad de puntadas mayor complejidad en el uso y funcionamiento en general.

– Ojalador: sirve para dar detalles a las prendas, por eso hay unos sencillos de un solo paso y otros más complicados.

– Posiciones de la aguja: igualmente existen muchos tipos. Todas estas características son necesarias a la hora de realizar cualquier trabajo. No será lo mismo una aguja para tela de algodón que para tela de jean. La primera es mucho más suave que la segunda.

– Potencia: influye directamente en los tipos de tela que son adecuadas para trabajar. Los conocedores de la materia consideran que una con una potencia menor a 75 W no son aptas para telas muy gruesas.

Consejos para principiantes

Aprender a coser a máquina no tiene porqué significar un trabajo arduo, al contrario, aplicando las técnicas correctas y siendo constantes podríamos dominar los métodos más básicos en poco tiempo. Con relación a esto, hemos decidido ofrecerte estos sencillos consejos:

– Revisa el manual de usuario con suficiente cuidado, en él se indicará la forma correcta de hacer uso de la máquina. En todo caso, lo principal es aprender el lugar que ocupa cada pieza para así desenvolvernos más relajadamente. Estas piezas básicas son: la ruleta, los botones para elegir el tipo de puntada a utilizar, la palanca para retroceder, la tensión del hilo, las prensatelas, la placa de costura y el canillero.

– El segundo paso consistirá en hacer unas cuantas prácticas para entender con claridad el funcionamiento general de la máquina, los tipos de puntadas, la forma de las agujas, etc. Para ello, podemos apoyarnos en hojas de papel sin necesidad de usar hilos o telas. La idea es seguir un patrón, pueden ser simples líneas rectas, donde nuestro trabajo consistirá en seguir el camino correctamente.

– Ya con la práctica se hará necesario introducir el hilo. Muchas máquinas ya vienen con diseños donde muestran la trayectoria que se debe seguir para enhebrar de forma adecuada. De cualquier modo, apoyarse en videos online también puede ser muy útil. El hilo debe colocarse, también, en la canilla pues de esta forma se evitarán desperfectos en el trabajo como nudos u otras cosas que pueden estar presentes en la bobina original.

– Ya en este momento se hace necesario empezar a practicar con trozos de tela de verdad. Lo ideal sería utilizar algún pedazo que tengamos por allí y hacer distintas puntadas. Así es como conseguiremos familiarizarnos con ellas y establecer el proceso más sencillo para cambiar de una a otra.

Seguramente, ya debes tener una idea más clara de lo que significa aprender a coser a máquina. Esperamos que este artículo haya sido de ayuda para ti. De cualquier modo, en Internet podrás acceder a gran cantidad de material complementario que te ayudarán a lograr piezas únicas y de la forma más sencilla ¡Adelante!