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En el periodo estival, no hay duda, de que los jardines lucen su mejor aspecto, gracias a los cuidados y a que las plantas están en todo su esplendor. Para lograr que el jardín se convierta en un lugar agradable, es imprescindible mantenerlo en buenas condiciones, y para ello se deben seguir una serie de atenciones y cuidados antes de la llegada del intenso calor.

Cuando llega el buen tiempo, todos quieren disfrutar de sus jardines , gozar del fresco o de la piscina, si es que se tiene. Para conseguir eso primero se debe preparar el jardín, pues durante los meses de frío las áreas exteriores a la vivienda suelen quedar relegadas a un segundo plano debido a la hostilidad de las lluvias y el viento.

También ocurre que las condiciones extremas que reinan en los meses de frío, provoca que la vegetación de los jardines sufra, llegando a dañarse o a secarse por las bajas temperaturas. Por este motivo, es necesario invertir ciertas horas de trabajo en el jardín cuando se avecinan los días de sol.

Lo primero que hay que hacer es ver cuáles han sido los daños provocados, comprobar que plantas se pueden arreglar y cuales habrá que sustituir. El césped es uno de los elementos de un jardín que más sufren durante los meses de otoño e invierno. Por lo general no se invierten los suficientes recursos y tiempo, lo que hace que luzcan estropeados cuando llega la época estival.

Uno de los objetivos más deseados para los propietarios de jardines de todo el mundo es poder tener el césped verde y lustroso. Esta tarea es más sencilla de lo que parece, pero se necesita invertir un poco de tiempo y tener paciencia para ir viendo poco a poco los resultados. El césped es un área externa de la casa muy transitada, por lo que necesitará un mantenimiento específico para que se mantenga verde.

Cinco sencillos consejos para mantener el verdor

Si se cuida el césped esté estará verde y lustroso todo el tiempo, para conseguirlo se enumeran a continuación una serie de consejos imprescindibles.

Cortado

Para realizar esta acción lo mejor es contar con un buen cortacésped, de lo contrario el proceso se hará muy laborioso y tedioso.

El trazado regular es muy importante ya que ayuda a espesar la hierba. En cuanto a la técnica del corte, esta debe ser poca y a menudo, pues es mejor que mucho y de una vez. Cambiar la dirección y el patrón de corte cada vez, es buena técnica para que las raíces de la hierba no se presionen en la misma dirección. Es bueno dejar una largura de aproximadamente 5 cm, pero cuando llega el verano es aconsejable dejar la hierba un poco más larga, ya que soportará mejor los periodos de sequía. Se necesita aún más información sobre este punto, en este artículo de hogarmania.com encontrará más contenido relacionado con el tema.

Abonado

Desde principios de primavera es aconsejable abonar el césped cada cuatro o cinco semanas. El césped necesita nitrógeno, potasio y fósforo, que se pueden encontrar a la venta en mezclas de abonos especiales. Para estar seguro de qué es lo que se compra, es recomendable leer las composiciones que vienen indicadas en el empaque.

Riego

Si se desea el césped verde y lustroso todo el verano, es muy importante que reciba la suficiente agua. La frecuencia de riego depende de la temperatura y la humedad. Cuando la hierba necesita agua, empieza a adquirir un tono azulado y grisáceo y las hojas más antiguas de la plata comienzan a rizarse o marchitarse. Si se ha plantado césped nuevo, se tendrá que regar una vez al día para que las semillas germinen y formen un sistema de raíces resistentes.

Gracias a las nuevas tecnologías existen muchas formas de regar el césped en la actualidad. Se puede realizar de manera manual o automática, con una automatización parcial o manual. Otra opción es instalar un sistema de aspersores, pues facilita mucho todo el proceso, permitiendo que el dueño realice otras actividades mientras este se riega solo, y sin necesidad de que se estanque el agua.

Control de malas hierbas

Con persistencia y las herramientas adecuadas se podrá ganar la batalla a las malas hierbas. Es necesario extraerlas manualmente y de raíz. Existen utensilios que ayudan en el proceso, porque si solo se cortan volverán a crecer una y otra vez.

Escarificado y aireación

Las raíces de la hierba necesitan aire para poder respirar y crecer. A menudo el suelo del césped no es tan arenoso como para permitir que el aire llegue a sus raíces. Por eso con ayuda de un rastrillo se puede ir levantando suavemente la tierra para dejar que el aire fluya por ellas.