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En su apuesta por la sostenibilidad en materia de alimentación saludable y por seguir atendiendo las necesidades actuales de las familias españolas, Lidl lanza su propia línea de cuidado del bebé y alimentación 100% bio bajo su marca Lupilu. La compañía se convierte así en la primera cadena de distribución en apostar por la alimentación complementaria infantil exclusivamente de origen bio y lidera la apuesta del sector por hacer más accesible esta tendencia de consumo al segmento de las familias jóvenes.

Bajo la marca Lupilu, Lidl incorpora más de 30 referencias en su surtido fijo entre artículos de higiene infantil -pañales (desde la talla 1 a la 6), toallitas y detergente suave para ropita de bebé-, cosmética -lociones, colonias, aceites, cremas, champús, geles de baño, bastoncillos y discos de algodón, así como discos de lactancia para la mamá- y alimentación -tarritos y tarrinas de frutas, tarritos de menú y 'buenas noches', pouches de frutas, papillas multicereales y galletitas de espelta-, además de preparados lácteos de crecimiento. 

La línea de alimentación Lupilu es 100% bio y está elaborada con ingredientes de gran calidad, como frutas y verduras maduradas al sol, que mantienen todas sus propiedades, sin conservantes ni aditivos y sin azúcares añadidos.

ESTUDIO

Lidl ha dado a conocer los primeros resultados del 1er estudio nacional sobre “Conocimientos y Prácticas Habituales en la Preparación de Alimentación Complementaria Infantil en España” que, entre otros aspectos, evalúa el conocimiento de la población española sobre la alimentación para los niños de corta edad, tanto casera como a base de tarritos preparados. Este estudio ha sido realizado por la Academia Española de Nutrición y Dietética (la Academia) en colaboración con la Universidad Isabel I. Además, la actriz y presentadora Tania Llasera, embajadora de la marca, ha participado en el acto y ha presentado los resultados de un experimento social desarrollado por la compañía y que muestra en exclusiva la realidad a la que se enfrentan los padres españoles a la hora de preparar la papilla para sus hijos.

Primer estudio transversal sobre la percepción de las madres y padres acerca de las papillas caseras y los tarritos de comida infantil, su preparación y las tendencias del mercado

Para conocer las necesidades actuales y ayudar a mejorar el conocimiento de los padres acerca de la alimentación complementaria, la Academia Española de Nutrición y Dietética (la Academia), en colaboración con la Universidad Isabel I, ha realizado este estudio transversal en el que han participado casi 2.000 familias de toda España, con hijos comprendidos entre los 0 y los 2 años. El estudio destaca las dificultades de los padres y madres españoles para conciliar su vida laboral y familiar y la tendencia al alza de los alimentos bio como opción preferente para la alimentación de los más pequeños.

Los retos de las smart families: el tiempo y el precio

Según la encuesta, más del 90% de las familias españolas cree que las papillas caseras son una mejor opción que los tarritos preparados y, sin embargo, 1 de cada 3 mamás y papás españoles recurre de forma regular a los tarritos preparados debido, principalmente, a la falta de tiempo para preparar papillas caseras. Este dato pone de manifiesto que, a pesar de optar preferentemente por la alimentación casera, los padres españoles demandan soluciones inteligentes y complementarias que les ayuden a conciliar mejor la vida familiar con la laboral.

En lo que se refiere a la alimentación complementaria, según datos de la encuesta, el 74% de las familias españolas prefiere, a igualdad de precio, comprar un tarrito bio antes que uno no bio. Además, el 52% asegura que compraría tarritos bio más a menudo si los precios no fuesen tan elevados. De hecho, el 89% de los padres y madres encuestados opina que los tarritos bio son más caros que los convencionales. Estos datos ponen de relieve que, cuando se trata de la elección de alimentos complementarios para los más pequeños, las familias españolas buscan opciones que les permitan ahorrar recursos sin renunciar a la calidad y a las tendencias en alimentación.