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El pasado 27 de abril salía a la venta Nintendo Labo con dos Kits, el kit variado y el Kit con el robot.

En el anterior artículo sobre Nintendo Labo dabamos unas primeras impresiones sobe todos los elementos. Por eso, para no repetir y para no hacer muy extenso este análisis, vamos a centrarnos en el artilugio que aparte del robot, más tiempo lleva hacer, más “tecnología” tiene y más se puede experimentar con él: El piano.

Lo primero que vemos es que nos va a llevar entre dos horas y media y tres hora y media hacerlo. Por eso se nos va a ir una mañana o media tarde tan solo con montarlo. A nosotros nos ha llevado poco más de dos horas porque lo hemos hecho entre adultos, pero si se lo dejamos hacer a un niño, esta tarea se va a alargar.

El Piano se monta en 6 fases perfectamente explicadas paso a paso. No requiere la supervisión de un adulto, pero si es aconsejable para el perfecto funcionamiento del aparato. Este elemento consta de 6 tablas de cartón, que por cierto, Nintendo nos pone al alcance de todos mediante descarga, otra cosa será el montaje y selección de piezas concretas, que eso ya es tarea del cartucho que viene dentro de la caja.

En la primera fase se realiza la pieza de resonancia, es decir, la parte trasera del piano que no tiene demasiado misterio. En la segunda y tercera fase se realiza el teclado con su soporte y sus teclas. Es la fase más repetitiva, ya que hay que hacer 13 teclas y son prácticamente iguales. Aquí deberemos tener cuidado ya que se comienzan a poner pegatinas brillantes. Este es el secreto del funcionamiento de Labo.

La cuarta fase es la correspondiente al soporte donde irá la pantalla de la Nintendo Switch y distintas piezas. La quinta fase son los elementos redondos, como tapones que harán una función específica que más adelante relataremos. Y en la 6º fase ya habremos acabado el piano y nos hará colocar la pantalla y el Joy-Con en el lugar adecuado para el correcto funcionamiento.

A partir de aquí podremos tocar el piano como si fuera un elemento real. La reacción de las teclas es espectacularmente rápida y detecta al momento lo que toquemos.

Con los cuatro “chirimbolos” de los que hablamos en la fase quinta podremos cambiar la tonalidad del piano que sin nada suena como un instrumento de cuerda normal pero que dependiendo del elemento que introduzcamos sonará a hombre enfadado, vibración con el mando o gatos. Además girándolo podremos darle eco o cambiar el stereo para que salga por uno u otro lado el sonido.

Tiene dos botones, uno de Play y Pause que reproducen varias canciones automáticamente y podremos tocar sobre ellas y otro de grabación que en este modo aumenta el sonido de las teclas.

La siguiente función es el estudio en el que tendremos libertad de acción pero todo esto se nos queda demasiado grande y tendremos que entrar en el modo del Laboratorio en el que 3 personajes pintorescos y muy simpáticos nos enseñarán todos los secretos del piano, desde su fundamento hasta cómo usarlo y las infinitas opciones.

Entre otras cosas nos enseñará el modo de escaneo en el que podremos poner en una rendija un papel y analizará la forma que tiene y según sea, en el modo estudio hará un ritmo y en el modo piano hará sonar las notas de esa forma.

El Piano es un instrumento de cartón pero es tan real como si tuvieras un piano en casa. Es ideal para que los niños den sus primeros pasos en la música y perfecto para todo aquel que quiera sacar más partido a su imaginación, ya que con el modo estudio se puede componer y grabar las creaciones.

Labo es una revolución. Ya en las primeras impresiones nos dejó estupefactos pero cuano hemos podido tener un contacto más profundo y tranquilo con él, nos ha maravillado. Como decíamos antes, infinitas opciones más allá de montar como un Lego y jugar, El modo creación es un mundo aparte en el que los usuarios pueden desenvolverse y crear lo que la imaginación les permita hacer, ya que la infinidad de órdenes y cómo introducirlas da para millones de combinaciones.

Se acercan las comuniones y Nintendo Labo es uno de los regalos más completos que se les puede hacer a los niños por las horas de montaje, las horas de juego y sobretodo, el ilimitado modo de crear.