Compartir

God of War es una de las sagas exclusivas de Sony más reconocida. Cuenta la historia de un espartano que se enfrenta a los dioses del Olimpo griego y termina derrotando a Ares y al mismísimo Zeus convirtiéndose en el Dios de la Guerra. Una serie de tres juegos de la historia principal de Kratos, su protagonista más dos precuelas para adentrarse en sus orígenes.

Tras 8 años de espera y con un aire del norte nos llega este God of War desarrollado por Santa Mónica Studio, autories de los anteriores juegos que hicieron las delicias de todos los jugadores de la época.

La historia de este nuevo God of War da comienzo cuando Kratos y un nuevo personaje, Atreus, su propio hijo, van al bosque en busca de madera para quemar a la recién fallecida esposa del espartano. El juego ha dejado atrás la mitología griega que tan buenos resultados dio en sus anteriores entregas y ahora nos encontramos en medio de la mitología nórdica.

Lo primero que nos llama la atención cuando ponemos el juego por primera vez es el enorme cambio de jugabilidad. Lo que antes era un Hack'n Slash, es decir, un juego con vista isométrica, en el que el personaje debía aniquilar a base de golpes a decenas de enemigos haciéndolo muy dinámico se ha convertido en un juego con vista en tercera persona y libertad de movimientos
dentro del escenario posibilitando cierto punto de exploración dentro de escenarios nevados y de templos dignos del mismísimo Thor.

El bueno de Kratos ha perdido las espadas con cadenas que tenía atadas en los antebrazos y ahora lleva un hacha al cual se le puede añadir piedras preciosas y joyas que mejoran el ataque y da nuevas alternativas de daño.

God of War ya no es ese juego frenético machacabotones, se ha convertido en algo mucho más maduro, para tomarse con más calma. Tiene cierto estilo Dark Souls y la dificultad es notablemente más alta. Se sigue basando en combos de ataque fuerte, ataque débil y poderes que van consiguiéndose a lo largo del juego pero hay que cubrirse y saber esquivar, porque hasta el enemígo que parece más débil, nos puede derrotar.

Los elementos de rol giran en torno al aumento de estadísticas de Kratos, mejorando el arma, mejorando armadura y cambiando consecuentemente la apariencia del personaje. Estos nuevos items se pueden comprar o fabricar con la ayuda de un pintoresco personaje que nos encontraremos durante nuestra aventura.

Últimamente los juegos han ido añadiendo un personaje no jugable que nos sirve de ayuda, aunque dependiendo del juego, a veces era más o menos útil. En el caso de Atreus, el antes mencionado hijo de Kratos, su papel está muy bien adaptado. Él nos ayudará con los enemigos disparándoles flechas cuando nosotros se lo ordenemos y atrayendo su atención dándonos libertad a nosotros para que podamos desatar nuestra furia aprovechando esa distracción.

Hay bastantes tipos de enemigos de la mitología nórdica aunque los más comunes son unos hombres de madera que tienen distintos tipos de ataque según cada uno. También hay trolls gigantes y más enemigos épico y de gran magnitud. Es algo que impresionaba mucho en las anteriores entregas y que en esta también se mantiene, la lucha contra monstruos varios metros más grandes que nosotros.

Los graficos del juego exprimen toda la potencia de Playstation 4, tanto su versión normal como la Pro. Es un juego que va muy fluido y ni en los momentos más críticos de gráficos pega bajones o se nota una caída de frames. Es una delicia disfrutar con todos los detalles de este God Of War.

La Banda Sonora Original sigue siendo digna de una película. En este caso Bear McCreary, su compositor, ha hecho un magnífico trabajo y es que McCreary es autor de bandas sonoras de series como The Walking Dead, Agents of Shield y cuenta con varios premios en reconocimiento a su trabajo.

Este juego tiene pocas cosas negativas, la que más nos ha llamado la atención es el tutorial que apenas hay y el jugador prácticamente debe aprender por sí mismo a atacar y defender al comiendo del juego. Rápidamente nos haremos a los controles, pero hasta llegar a eso puede haber varias muertes por enemigos comunes.

God of War es uno de esos juegos que venden consolas, porque tanto Sony como Santa Mónica Studio han puesto tanto cariño en él, que se demuestra en cada detalle. Es un juego largo, con una historia fascinante y con un nivel de reto que nos hará sudar a veces.

Sin duda God of War ya es el juego del año para Playstation 4.