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La concentración es la acción que nos permite centrar nuestra atención en algo. Por tanto, es importante incorporar a nuestra vida una serie de hábitos positivos que nos permitan mejorar nuestra atención con el objetivo de ser más efectivos y sacar más partido a nuestro tiempo, haciendo mejor las tareas que protagonizamos. Sobre todo si las actividades que realizamos están relacionadas con una actividad intelectual como, por ejemplo, estudiar, leer o el trabajar en puestos que requieren una importante atención.

La concentración, además, también va a beneficiar nuestra memoria, al aumentarla y lograr que sea más fluida. Con buenos hábitos de vida podremos mejorar la memoria, tomar mejores decisiones y lograr una mayor agilidad. Entre los hábitos que ayudan a mejorar nuestra concentración y memoria destaca la necesidad de llevar un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación variada y en la que se puede incorporar la toma de vitaminas para la memoria y la concentración.

La necesidad de una alimentación saludable reside en el hecho de que cuando se realiza una actividad intelectual se consume una gran cantidad de hidratos de carbono como, por ejemplo, los aportados por cereales y legumbres, así como proteínas y grasas. Además, las vitaminas también son fundamentales. En concreto, las vitaminas B, vitaminas C y minerales esenciales como el calcio, el magnesio y el zinc tienen un efecto muy positivo en el cerebro al optimizar el rendimiento intelectual.

En este sentido, las personas que quieren potenciar su memoria y atención suelen recurrir a tomar suplementos específicos. Adoptar esta decisión suele ser muy beneficiosa y productiva en cualquier momento, pero suele ser especialmente indicada en periodos en los que se requieren una atención y concentración especial, como cuando los estudiantes tienen que prepararse unos exámenes.

Además de la alimentación también es importante descansar adecuadamente y el número de horas suficiente, ya que este descanso nos va a permitir recuperarnos cerebralmente para poder rendir en nuestro día a día.

Características de los suplementos

Los suplementos de vitaminas para la memoria y la concentración destacan por estar creados por productos completamente naturales para la memoria, que ayudan a aportar los nutrientes necesarios para que el cerebro funcione correctamente. En este sentido, existe una gran variedad de suplementos elaborados con diferentes ingredientes y con indicaciones muy positivas.

Así, el suplemento denominado Cogni Clear de la marca Solaray, por ejemplo, cuenta con ingredientes como fosfatidilserina, DHA, Gotu Kola, Bacopa o Huperzina A, entre otros, cuya combinación genera unos beneficios notables para la memoria en épocas en las que se está sometido a un esfuerzo intelectual muy grande como, por ejemplo, cuando una persona está estudiando.

En estas situaciones seguirá siendo fundamental la ingesta de vitaminas B y C. Las primeras ayudan a mejorar la concentración y atención, además de facilitar la obtención de energía como es el caso de las vitaminas B6, B12 y B9. La vitamina C, por su parte, tiene una acción antioxidante que facilita la protección de las neuronas ante un esfuerzo intelectual.

Al respecto, el suplemento RecuerDá (Zeus) cuenta entre sus ingredientes con vitaminas B1, B2 y B12 y una combinación de fosfatidilserina, N-Acetil L-Carnitina y N-Acetil Colina, lo que lo hace especialmente indicado para los estudiantes y para protagonizar un envejecimiento saludable cuidando nuestra memoria.

En cuanto a las personas que quieren llevar un cuidado constante de la memoria existe un ingrediente importante. Se trata de la planta Ginko Biloba, que apoya la función cognitiva cuando las personas se van haciendo mayores. En concreto, este ingrediente contribuye y mejora la circulación, aumentando el flujo sanguíneo mental. Además, otorga una aportación extra de oxígeno y glucosa al cerebro, mejorando la función de los neurotransmisores. La dosis diaria recomendada de Ginko Biloba es entre 240 y 600 miligramos al día antes del mediodía.

Además de estos consejos relacionados con la suplementación, también existen otras prácticas que nos van a ayudar a mejorar nuestra memoria y atención. Unas rutinas que al hacerlas habitualmente nos permitirán retener con mayor facilidad la información que recibimos. Una de estas prácticas consiste en escribir con papel y bolígrafo, hacer resúmenes y esquemas cuando estamos estudiando. El motivo es que al escribir estamos haciendo un esfuerzo y nuestro cerebro está obligado a concentrarse, por lo que será más fácil recordar los datos que hemos apuntado en el futuro.

Al igual que el buen descanso es importante, también es fundamental evitar distracciones cuando estamos inmersos en una actividad intelectual. Nuestra atención y concentración será mayor sin ellas, por lo que tenemos que estudiar o hacer nuestras actividades intelectuales en espacios que nos resulten cómodos y no hayan distracciones como ruido.