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Las bodas son ese gran día que desprende magia por doquier. El traje, el vestido, la ceremonia, invitados, el banquete, ¡el baile!. Todos esos momentos se merecen ser recordados y seguro que estás de acuerdo con ello. Pero el simple recuerdo se puede ir desvaneciendo con el tiempo, por ello, tener inmortalizado en fotografías cada mágico momento de uno de los mejores días de tu vida es algo esencial. Elegir la vestimenta, accesorios, lista de invitados y demás quebraderos de cabeza parecen una labor interminable, y no estás en la obligación de sumar a ese pesado carro más tarea, pero añadir un buen fotógrafo que plasme tu día con su cámara debería estar en esa lista de inmediato, ¿no?. En éste artículo te traemos algunos consejos a la hora de elegir el fotógrafo que te acompañará el día de tu boda.

El presupuesto

Contratar a un buen fotógrafo puede que tenga un coste elevado, pero si quieres unas fotos que tiempo después al verlas te sigan gustando como la primera vez, tienes que ser consciente de que has de invertir en todo un profesional. Por ello, sin pasarse, un porcentaje de los gastos de tu boda ha de ir en la contratación de un buen fotógrafo que recree tu boda con fotos impresionantes.

La búsqueda

Ten en cuenta que hay miles de fotógrafos y que no será una tarea rápida. Para empezar, es recomendable consultar fotógrafos de boda y no cualquier fotógrafo, ya que ellos serán especialistas en éste tipo de fotografía y te asegurarás un servicio excelente. Como ves, no será una tarea sencilla, así que empieza con bastante antelación, incluso meses, no sólo por lo difícil que puede ser la selección, sino porque si lo dejas para última hora, puede que algunos fotógrafos ya estén cogidos.

El estilo y habilidad

Una vez te pongas con la búsqueda de tu fotógrafo puedes decantarte por algún estilo concreto. Cada fotógrafo tiene su as en la manga y habilidades. Últimamente está de moda el foto-periodismo de bodas, que no es otro que aquel fotógrafo que consigue captar en sus fotografías toda una historia.

Que veas el portfolio y algunos trabajos de los fotógrafos que estés mirando es muy importante, para que conozcas no sólo su estilo sino su calidad en anteriores bodas. Una previa visualización, como la de fotógrafos en Castellón, te hará una idea que cómo trabaja ese fotógrafo.

La entrevista con los candidatos

Cuando hayas echado el ojo a varios fotógrafos, concerta una cita con ellos. Conocer al fotógrafo en persona es muy importante por varios motivos. El primero de ellos, en ese primer contacto podrás comprobar si congenias con el. Tener compatibilidad o “feeling” con el fotógrafo de tu boda es esencial para que pueda plasmar en tus fotos esas magia.

Lo digital no lo es todo. Poder ver el trabajo del fotógrafo físicamente hará que conozcas la calidad de las fotos, del álbum, el montaje y acabado etc. Ver muchas fotos de bodas puede resultarte aburrido, pero si quieres un buen servicio tendrás que hacer el esfuerzo. Además, tendrás que preguntarle al fotógrafo sobre catálogos o tipos de álbum que tiene como posibilidades, para que puedas escoger el que más te guste.

Un consejo es que hay que tener cuidado con los álbumes que tengan muchas fotos en blanco y negro, aunque sean bonitas, si hay tantas puede ser porque a color no tenga muy buena calidad y el fotógrafo trate de esconderlo. Por eso que te dé información sobre el equipo con el que trabaja es de mucha importancia, la cámara, los accesorios, la iluminación, etc.

La decisión y preparación

Una vez que te hayas decantado por uno de los muchos fotógrafos que has tenido que estudiar y se lo comuniques, tendrás que poner en marcha cierto papeleo.

Lo primero que tienes que hacer es concretar las distintas tarifas existentes y elegir la que más te convezca, eso sí, deberás comprobar por ejemplo cuántas horas incluye el servicio de esa tarifa, que es algo esencial si no quieres que el fotógrafo se marcha antes de que acabe la velada. Si en el precio de esa tarifa vienen incluidos los asistentes a tu boda o la edición de las fotos también es relevante si no quieres llevarte un susto después y descubrir que tienes que desembolsar más dinero.

Por último, recuerda que las palabras se las lleva el viento. A fin de cuentas estás pagando mucho dinero por el servicio de alguien, por ello, que quede constancia por escrito en un contrato es esencial para garantizar ese servicio contratado, y así, en caso de algún problema, tendrás algo que te avale.