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Perder peso para la llegada del verano es uno de los propósitos más comunes en estas fechas, porque a muchos nos preocupa el aspecto físico. Pero es importante hacer la “operación bikini” con cabeza, es decir, de forma sana y saludable.

Según Meritxell Martí, autora del libro “Vivir Sano, sentirse bien”, en el que ayuda con trucos e información a llevar una vida plena y saludable, “la vida actual nos lleva a consumir calorías en exceso y de ahí, sin darnos cuenta, al sobrepeso. Sin embargo, el canon de belleza se identifica con estar delgado, que es al mismo tiempo sinónimo de salud y longevidad”.

Varias son las causas responsables de que engordemos, con las que hay que tener cierto cuidado y precaución:

Cambio de rutina

Si queremos bajar de peso, necesitamos eliminar grasa y, para poder perderla, es necesario que nuestro organismo la use. Por ello, resulta imprescindible reeducar el modo en que nos alimentamos.

Hasta que nuestro organismo no se adapte, es probable que sintamos hambre. Precisamente, las dietas altas en proteínas ayudan a mitigar esa sensación. La falta de azúcar o hipoglucemia estimulan las ganas de comer y sustancias como los ácidos grasos o la serotonina producen sensación de saciedad en el organismo.

Errores que se suelen cometer en el intento de adelgazar

· Hacer una dieta rica en grasas que aumente el contenido de calorías ingeridas.

· Consumir mucha cantidad de fruta demasiado dulce, pues aumenta los niveles de insulina, lo que provocará que se consuma el azúcar sanguíneo pero que se queden las grasas.

· Picar a menudo alimentos dulces o grasos, sobre todo por la tarde o noche. Es habitual comer chocolate o embutidos por la noche, lo que es un grave error.

· Beber poco; esto hará que a nuestro organismo le cueste más eliminar las toxinas y excesos.

¿Cuáles son los pasos que hay que seguir?

· Aumentar el contenido en proteínas, que sacian más y no contienen tantas calorías como las grasas. Además, ayudan a aumentar la masa muscular.

· Eliminar el máximo posible los azúcares simples y refinados.

· Controlar el consumo de frutas; es mejor comer pocas con bajo contenido en azúcares y decantarse por las verduras.

· Disminuir el contenido de las grasas como las frituras e incluir en la dieta grasas saludables.

· Beber agua de manera constante.

· Estar despierto hasta tarde va a aumentar los niveles de grealina, hormona que provoca hambre.

· Comer menos y añadir algún alimento con fibras completas