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Muchos habrán experimentado en su propia piel que tras haber acudido a una fiesta o en evento en la que les han presentado a varias personas nuevas, la memoria les ha fallado al día siguiente a la hora de recordar sus nombres. Pues bien, aquí tienes unos consejos para que este problema no se repita más. 

“Cuando conocemos a una persona en un lugar con música, luces, y con otros desconocidos que nos dicen sus nombres – como en un bar o en un evento social por ejemplo – se produce un efecto ruido o interferencia”, destaca Álvaro Bilbao, neuropsicólogo experto en el cerebro y la memoria e instructor en Udemy. “En estas situaciones es fundamental concentrar nuestra atención, ya que los nombres propios son por definición difíciles de recordar porque no dicen nada de la persona, no son connotativos”.

Las tres claves para retener los nombres en la memoria con facilidad son:

· Una buena estrategia es detenernos un momento cuando nos presentan a una persona nueva y repetir su nombre en nuestro pensamiento, por ejemplo mientras le damos un apretón de manos. El 50% de lo que llamamos buena memoria consiste en repasar mentalmente aquello que acabamos de aprender

· El segundo truco consiste en asociar a esa persona nueva con algo o alguien que ya conocemos, que ya nos es familiar, así será mucho más sencillo recordar su nombre

· El tercer consejo es hacer una asociación entre el nombre y una imagen, o entre un rasgo de la persona y su nombre. Si por ejemplo la persona que acabamos de conocer se llama Rosa nos la podemos imaginar con una Rosa en el pelo y recordar esa imagen

Estas tres simples estrategias suelen ser efectivas pero ninguna de ellas funcionará por sí sola si no repasamos estas claves al menos un par de veces, por eso es bueno cuando hablamos con alguien que acabamos de conocer el mencionar su nombre en la conversación en algún momento.

Los nombres originales y llamativos, más fáciles de recordar

“Cuando somos nosotros los que nos presentamos por iniciativa propia, es más sencillo recordar el nombre y toda la conversación que mantenemos con esa nueva persona”, explica Álvaro Bilbao. “El cerebro recuerda aproximadamente un 50% de las cosas que hace en primera persona y tan solo un 10-20% de lo que le cuentan”.

Además, es más fácil recordar el nombre de una persona cuando nos la presentan en nuestro terreno, por ejemplo en nuestra oficina, porque estamos tranquilos, relajados y el nombre de la persona es la única novedad. Cuando estamos en entornos extraños, asegura Bilbao, el nombre es más difícil de recordar porque nuestro cerebro se muestra ansioso y la ansiedad es una emoción que choca de frente con la memorización.