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Pese a ser el órgano más grande del ser humano, la piel no siempre recibe todas las atenciones y cuidados que debiera y ésta es un claro reflejo de la salud. El mero hecho de estar expuestos a una contaminación constante o a llevar una vida estresante puede hacer que ésta no luzca todo lo bella que podría. Ante esto han salido un buen número de cosméticos que hablan de sus virtudes por diferentes medios de comunicación pero el que más ha conseguido calar entre el público, en los últimos meses, y con bastante diferencia, es la Black Mask (o mascarilla negra) Aquí en el blog el-nacional explican con todo lujo de detalles todos los ingredientes con los que cuentan y sus propiedades. En esta ocasión, nos hemos querido centrar en los grandes beneficios que puede aportar.

1. Dile adiós a la piel grasa. Hay personas que tienen una cierta predisposición genética a contar con una piel más grasa y ésta hace que se vea siempre con un exceso de sebo muy poco favorecedor. Con la Blask Mask se consigue remover la grasa y la suciedad que uno haya podido acumular en la piel con unos resultados visibles desde la primera aplicación.

2. Los puntos negros ya son historia. Dicen que hasta que uno no prueba una mascarilla negra sobre su rostro no es capaz de hacerse una idea de la cantidad de puntos negros con los que cuenta. Los hay que son muy evidentes, pero otros se ocultan mucho mejor a la vista, sin que por ello su perjuicio en la salud de la piel sea menor.

3. Favorece la desaparición del acné. Incluso cuando se pasa la pubertad hay pieles rebeldes que se niegan a madurar hasta conseguir despedirse de esos poco favorecedores granos en el rostro. Aunque no se eliminan al aplicar esta Black Mask, si que es verdad que ayuda en la lucha contra su aparición.

4. Las arrugas se minimizan. Es precisamente el ingrediente que le dota de ese color tan característico a esta mascarilla (el negro) el causante de esto. Nos referimos al carbón de bambú. Éste se encargará de que las rugas no parezcan tanto y de aportar luminosidad a la cara.

Por si fuera poco hay que tener en cuenta que la aplicación de esta mascarilla es de lo más sencilla. Lo que que se recomienda es limpiar primero la zona donde se vaya a aplicar con agua caliente y jabón. Después hay que proceder a secarla muy bien y repartir la mascarilla de forma homogénea. Una vez que se deja actuar una media hora, tan sólo hay que tirar de ella y quitar los posibles restos con agua.

En la misma línea conviene saber que un ingrediente secreto de belleza se encuentra en las mismas cáscaras de fruta que acostumbramos a desechar. En ellas se concentran nutrientes, vitaminas y fibra fundamentales para el buen funcionamiento del organismo, lo que acaba por notarse en el exterior. Un ejemplo de ello, aunque pudiera parecer extraño, es comer el kiwi sin pelar (simplemente, lavándolo bien antes) por la vitamina E que de ella se obtiene.