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El porcentaje de lectores de libros en España mayores de 14 años se ha incrementado 2,8 puntos desde 2012, hasta situarse en el 65,8% de la población, según el 'Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2017', elaborado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).

La población que afirma leer en su tiempo libre al margen de la lectura por estudio o trabajo también crece, aunque menos (0,6 puntos porcentuales), hasta situarse en el 59,7%. Es decir, un 40,3% de la población no lee nunca o casi nunca por ocio.

Por otro lado, el porcentaje de lectores frecuentes, aquellos que leen al menos una vez a la semana, se ha incrementado desde 2012, y ya representan el 47,7% de la población mayor de 14 años, si bien se ha reducido el número de lectores que leen todos o casi todos los días, que pasa del 31,2% al 29,9%.

El barómetro también ha analizado la evolución de la lectura de otro tipo de contenidos y refleja que, desde el año 2012, se ha producido un crecimiento de la lectura de libros en general y de contenidos digitales, mientras se detecta un descenso en el número total de lectores de publicaciones periódicas (prensa y revistas) y cómics. Asimismo, en esta ocasión se han recogido datos de hábitos de lectura tanto en niños como en adolescentes.

MÁS MUJERES

La lectura de libros en tiempo libre sigue siendo mayor entre las mujeres, 64,9%, que en los hombres, 54,4%, diez puntos porcentuales de diferencia. Estas también son más lectoras de revistas y redes sociales. Las mayores diferencias entre hombres y mujeres se producen en el tramo de edad entre 45 a 54 años (21 puntos). Las menores diferencias se dan entre los jóvenes de 14 a 24 años (3 puntos porcentuales).

La lectura de libros en tiempo libre se reduce con la edad. Los jóvenes entre 14 y 24 años siguen siendo el grupo de población más lector, no obstante, se observa un abandono del hábito entre la población de 25 a 34 años. Entre la población femenina se recupera el hábito entre los 35 y los 54 años. Es importante destacar que, desde 2010, se observa un incremento continuado de la lectura de libros entre la población de mayor edad.

Otro factor que determina el hábito lector es el nivel de estudios. El 80,7% de la población con estudios universitarios se declara lectora, si bien se detecta una caída en el número de lectores con respecto a 2012 (84,2%). También resulta significativa la mejora registrada en los últimos cinco años en la tasa de lectura de la población con estudios primarios.

La ocupación también condiciona la lectura. La población estudiante es tradicionalmente la más lectora (75,7%) y, hasta 2012, era seguida por la población ocupada. Sin embargo, el Barómetro de 2017 refleja un descenso en este grupo de población (61,5% en 2017 frente a 63,4% de 2012). La población en situación de desempleo muestra un mayor interés en la lectura, el 63,2. La lectura de libros en tiempo libre parece estar mejorando en los grupos de población con índices de lectura tradicionalmente más bajos (amas de casa y jubilados).

MADRID, MAYOR ÍNDICE

El Barómetro muestra un incremento del porcentaje de lectores en todas las comunidades autónomas desde 2011, excepto en Extremadura. Madrid sigue siendo la región con mayor índice de lectores (71,4%), once puntos más que la media nacional (59,7%). Junto a ella, otras ocho comunidades autónomas presentan cifras superiores a la media: Navarra (65,1%); País Vasco (63,9%); La Rioja (63,6%); Cantabria (63,3%); Cataluña (62,7%); Aragón (61,8%); Comunidad Valenciana (61,2%); Baleares (60%). Navarra, La Rioja, Asturias, Murcia, Castilla-La Mancha y Andalucía son las comunidades autónomas que desde 2011 registran un mayor crecimiento de la lectura de libros en tiempo libre.

Para el 74,6% de los lectores, el último libro leído era de Literatura. Para el 9,9% fue un libro de humanidades y ciencias sociales. El 89,6% eligió un libro escrito en español, un 4,2% en catalán y un 3,5% en inglés.

FALTA DE TIEMPO

La falta de tiempo sigue siendo el principal argumento de los no lectores para explicar su falta de hábito (47,7%), especialmente entre la población con edades comprendidas entre 35 y 44 años. El 35,1% señala que no lee porque o no le gusta o no le interesa, principal razón para el 49,4% de los no lectores con edades entre 25 y 34 años.

Entre los mayores de 65 años, la salud o problemas de vista son las razones esgrimidas para no leer en el 30,9% de los casos. Hay que señalar, además, que un 18,7% de la población no lectora apuntó que prefiere dedicar su tiempo de ocio a otro tipo de entretenimiento.

El 76,3% de los españoles mayores de catorce años leen algún tipo de contenido en soporte digital. Esto supone un incremento de 18 puntos con respecto a 2012. Si bien la lectura de libros en formato digital es menor que la de prensa o redes sociales, su incremento en los últimos años ha sido más significativa: ha pasado del 11,7% de 2012 al 27,2% en 2017. El 25% de los libros leídos fueron en formato digital.

Este incremento en la lectura en formato digital no se traduce, sin embargo, en un incremento en paralelo de la lectura total, lo que sugiere una transferencia paulatina de la lectura en papel a la lectura digital. El 20% de la población ya lee libros en su tiempo libre en soporte digital, un 40,3% sólo lo hace en papel. Utiliza el ordenador para leer (49,6%), si bien desde 2012 se ha producido una caída del uso de este soporte.

Destaca la lectura en Tablet (32,8%) y el crecimiento en el uso del móvil como soporte de lectura (20,2%). Según las respuestas de los lectores, el 80% de los libros digitales se obtuvieron de forma gratuita. Únicamente un 29,5% de los entrevistados señalaron que obtenían libros digitales pagando por ellos.

El lector de libros en tiempo libre en formato digital presenta un perfil característico: Es más femenino, joven y con mejor nivel formativo. Además, es un lector más intensivo, lee una media de 16,7 libros al año, frente a los 11,6 del lector que sólo lee en papel. La biblioteca del lector digital también cuenta con más títulos, 340 frente a 286. El 70,3% de los lectores digitales ha comprado libros frente al 64,5% de los lectores en papel y lo ha hecho más intensamente, 6,7 libros de media, frente a 5,1. Asimismo, utiliza más Internet y las redes sociales para buscar información sobre libros.

NOVELA

El barómetro también analiza la compra de libros en España. Según los datos del informe, el 61,3% de los españoles mayores de 14 años compró libros a lo largo de 2017, lo que supone un incremento de compradores con respecto a 2012 (55,4%), si bien estos compraron un menor número de libros, 9,4 libros de media frente a 10,3 de 2012. Un 14% compró sólo libros de texto, un 18,8% compró libros de texto y no de texto, mientras que el 28,5% compró sólo libros no de texto. El porcentaje de españoles que compraron libros no de texto se ha incrementado en 7 puntos respecto a 2012, hasta situarse en el 47,3%.

País Vasco y La Rioja fueron las comunidades autónomas con mayor porcentaje de compradores de libros no de texto. Navarra y Madrid fueron las regiones con mayor media de libros comprados, 12,7 y 11 respectivamente. Canarias y Castilla y León fueron las que registraron menor porcentaje de compradores. La segunda, además, es la comunidad donde se compraron menos libros de media (5,5 libros).

Siete de cada diez libros comprados (67,8%) fueron de literatura. De estos, el 62,9% fueron novela y cuento. También se observa un crecimiento en la compra de libro infantil y juvenil: 8,2% frente al 3,9% de 2012 y de los libros prácticos.

El castellano es la lengua en la que estaban escritos el 89,9% de los libros comprados. Un 5,4% estaba escrito en catalán, se mantienen las cifras de 2012. En Cataluña, los libros comprados en catalán representan el 26%. El 2,9% estaban escritos en inglés.

Los españoles continúan prefiriendo acudir a las librerías para hacer sus compras, un 48,4% compró su último libro en uno de estos establecimientos. Las realizadas a través de Internet continúan creciendo y se sitúan en el 11,9%. Las cadenas de librerías, grandes almacenes, clubes de lectores e hipermercados siguen la tendencia a la baja que se detectó en los últimos barómetros.