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Un estudio recalca que el crecimiento constante del uso de Internet y de la aplicación de nuevas tecnologías en ámbitos como la salud, la educación, las políticas públicas, el entretenimiento o el comercio han contribuido al aumento de la demanda de equipos electrónicos para gestionar la información.

Con una población mundial de 7.400 millones de personas, el mundo tiene actualmente 7.700 millones de suscripciones a teléfonos móviles, es decir, hay más aparatos de este tipo que habitantes.

Así se recoge en el informe 'Monitor global de basura electrónica 2017', lanzado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), agencia de la ONU especializada en tecnología de la información y la comunicación, que elaboró ese estudio conjuntamente con la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y la Asociacio´n Internacional de Residuos Sólidos (ISWA, por sus siglas en inglés).

Otros datos sorprendentes son que más de ocho de cada 10 personas tienen cobertura móvil en el mundo, casi la mitad de la población mundial (3.600 millones de personas) usa Internet y tiene ordenador con conexión en casa y la media de vida de un teléfono celular en Estados Unidos, China y Europa no pasa del año y medio o dos años.

La caída de los precios de los productos electrónicos y eléctricos los han hecho más asequibles en todo el mundo. Además, se ha establecido una cultura consumista que alienta al reemplazo de los aparatos cada poco tiempo, según el informe.

El aumento del poder adquisitivo de ciudadanos en muchos países en desarrollo se ha reflejado en un aumento de ventas de productos electrónicos y eléctricos, y son los productos que registran un mayor crecimiento de ventas entre 2000 y 2016 en estos países.

MUCHA BASURA ELECTRÓNICA

Los aparatos eléctricos y electrónicos desechados generaron durante el año pasado 44,7 toneladas de residuos en el planeta, lo que equivale a nueve pirámides de Giza (Egipto), y este problema crecerá porque los expertos calculan que en 2021 se sobrepasarán los 50 millones de toneladas de residuos de este tipo.

“El problema de los residuos electrónicos del mundo sigue creciendo. Es esencial que se mejoren las mediciones para poder monitorear los objetivos e identificar políticas públicas”, señaló Jakob Rhyner, vicerrector de la UNU.

El informe indica que los residuos electrónicos crecieron el año pasado un 8% respecto a 2014 (3,3 toneladas más) y que sólo un 20% de los residuos electrónicos fueron recolectados y reciclados en 2016, pese a que contenían ricos depósitos de oro, plata, cobre, platino, paladio y otros materiales de gran valor para ser reutilizados.

El valor de los materiales reutilizables contenidos en este tipo de residuos superaría los 55.000 millones de dólares (unos 46.750 millones de euros), más que el PIB de la mayoría de países del mundo.

Los países que más desechos electrónicos generan son Australia y Nueva Zelanda, con 17,3 kilos por persona. América produjo 11,6 kilos per cápita y sólo recicló un 17%, un registro parecido al de Asia (15%). Sin embargo, el continente asiático genera tan sólo un tercio de los residuos por habitante.

Los aparatos pequeños (aspiradoras, microondas, equipos de ventilación, tostadoras, máquinas de afeitar eléctricas, calculadoras, radios, cámaras de video y juguetes eléctricos) generaron el año pasado 16,8 toneladas de residuos y se espera espera que crezcan un 4% anual en 2020.

Los aparatos grandes (lavadoras, secadoras, friegaplatos, hornos eléctricos, impresoras y paneles fotovoltaicos) produjeron 9,2 toneladas de residuos, con un crecimiento anual del 4% hasta 2020.

Los aparatos de cambio de temperatura (neveras, congeladores, aires acondicionados y calentadores) generaron 7,6 toneladas de residuos y se calcula que crecerán un 6% anualmente.

Y los aparatos pequeños de telecomunicaciones (móviles, teléfonos, computadoras, calculadoras y sistemas de GPS) produjeron casi cuatro toneladas de residuos, con un crecimiento proyectado del 2% cada año.

RECICLAR, REUTILIZAR Y REPARAR

El informe aboga por que se mejore el diseño de los componentes en los aparatos electrónicos y eléctricos para que resulte más fácil reciclarlos, se recolecten y reutilicen más equipos viejos y que se controlen más de cerca este tipo de residuos y la recuperación de recursos útiles.

Un dato optimista es que cada vez más países están aprobando leyes para el reciclaje de este tipo de residuos. Actualmente son 67 las naciones comprometidas con el problema de la acumulación de desechos electrónicos, pero sólo 41 los cuantifican y los reciclan oficialmente, en tanto que el paradero de la mayoría de los residuos (34 toneladas sobre 44,7) sigue siendo desconocido.

“Muchos recursos se echan a perder. Todavía hay mucho por hacer a la hora de canalizar mejor los flujos de residuos para incrementar los índices de reciclaje y recuperar los materiales que puedan ser útiles en el futuro”, explicó Rüdiger Kühr, coautor del informe.