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Aprovecha la llegada de los meses fríos para darle a tu casa un aire más acogedor y al mismo tiempo, poner al día la decoración con algunos elementos clave que serán tendencia este invierno. Leroy Merlin te trae nuevas ideas para hacerles sitio en tu casa.

EN BUSCA DEL DORADO

Los metalizados vuelven a ser tendencia, y darán a tu casa un toque de sofisticación siempre que los introduzcas en la dosis adecuada. El dorado es el tono por excelencia del invierno, ya que aporta calidez y luminosidad. Apuesta por unas pinceladas de este color en los textiles; por ejemplo, puedes combinar unos cojines sobrios en tonos neutros con otros con detalles en oro y estampados geométricos.

Una lámpara espectacular como esta puede convertirse en la nueva protagonista de tu salón, de tu dormitorio o de la zona del comedor. Apuesta por piezas de diseño, con detalles cromados, y permítete algo de exceso para darle personalidad a tu hogar.

DETALLES DEL SALVAJE OESTE

Recrea la atmósfera del desierto californiano y viste tu dormitorio en tonos rojizos y marrones, perfectos para crear espacios acogedores en invierno. Una gran idea es poner unas cortinas en color caldero; conseguirás filtrar la luz que pasa a través de ellas y darle a la estancia una iluminación natural más cálida y agradable.

También es el momento de sacar las alfombras y lucirlas: una alfombra redonda en un tono subido al lado de la cama romperá la monotonía de la habitación y hará mucho más placentero el momento de levantarse de la cama con los pies descalzos.

El estilo navajo ha venido para quedarse, al menos, una temporada más: inspírate en la cultura de los indios nativos americanos, e introduce materiales naturales, estampados étnicos y colores potentes. Puedes instalar una balda en madera de aspecto natural y decorarla con detalles que te transporten al lejano oeste. Los cactus son una constante y funcionan bien en cualquier época del año.

LAS FIBRAS NATURALES NO SON (SOLO) PARA EL VERANO

Crea un ambiente relajado y tranquilo en el que pasar las frías tardes de invierno, decorando con fibras naturales, como el yute combinado con el algodón para las alfombras, el lino para cortinas y estores, y el mimbre y el ratán para lámparas, maceteros, o incluso muebles. Son materiales atemporales que resultan ideales en el verano y se adaptan perfectamente a los meses de invierno, sobre todo en su vertiente más rústica, en su tono natural.