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ADSL, banda ancha, megabyte o fibra óptica son palabras que directa o indirectamente forman parte de nuestro día a día pero, ¿realmente conocemos su significado?

Una de los conceptos más actuales en el mundo de las telecomunicaciones, precisamente, es el de la fibra óptica, un tipo de conexión a Internet que ha superado con creces las características y la capacidad de transmisión de conexiones obsoletas como podría ser el ADSL.

La fibra óptica está presente ya en gran parte del mundo y prácticamente en toda España, y cuenta con puntos ventajosos para el comprador respecto al resto de plataformas. Los detallamos a continuación:

– La capacidad de transmisión es mucho mayor al resto, ya que múltiples fibras pueden funcionar en un sólo cable debido a su delgadez, pudiendo enviar hasta treinta mil conversaciones al mismo tiempo ante las dos mil de un satélite.

– Los regeneradores que la alimentan permiten que la señal pueda viajar grandes distancias sin perder nada de señal.

– El revestimiento del cable permite que la luz de una fibra no interfiera con la señal de las demás, creando mejor calidad de recepción de llamadas y canales de televisión.

– Como ya indicamos anteriormente, el material es delgado y ligero, por lo que los cables se pueden transportar con facilidad y adaptarse al espacio por el que pasan.

– También es mucho más económico a la hora de ser producido que el resto de conexiones. Esto permite que los precios de cara al consumidor hayan disminuido y se pueda ofrecer mayor cobertura de forma más económica.

Ahora bien, en el mercado existen numerosas ofertas de fibra óptica, de diferentes proveedores y con características distintas. Por ello conviene consultar un comparador para decidir qué oferta se adapta mejor a nuestras necesidades.