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Uno de los temas de más relevancia a la hora de asegurarnos un entorno agradable en el que descansar de la rutina diaria es la de la decoración de interiores. El mundo de la decoración de interiores es amplio y muy diverso, con posibilidades para casi todo el mundo y con toda clase de objetos y formas que aseguren la formación del hogar deseado, en este caso nos vamos a centrar en las puertas de interior, el principio y el final de las estancias nuestra casa.

Las puertas de interior son un objeto del entorno doméstico con el que interactuamos y convivimos todos los días y es importante sentirse a gusto con el modelo, color y tipo de puerta elegida para nuestro hogar. Muchos usuarios en todo el mundo eligen colocar en su casa puertas lacadas, que ofrecen una serie de características que las hacen un recurso bastante apetecible a la hora de elegir las puertas de cualquier domicilio. Pero primero de todo, sería conveniente aclarar qué es una puerta lacada: el término 'lacada' hace referencia al tratamiento que recibe la puerta en cuanto a la aplicación de varias capas de esmalte (laca) en la superficie de la misma. Se trata de un proceso minucioso y complicado, en el que no puede haber lugar para motas de polvo y otros invitados no deseados, así como un proceso especial de secado, para garantizar que el color perdure sin importar el tiempo o el uso que le demos.

Es por esto que las superficies lacadas suelen ser muy lisas y pulidas, ocultando así las vetas de la madera o cualquier rastro inesperado del material, las diferentes capas de esmalte logran un color uniforme y opaco, consiguiendo una textura completamente homogénea que es, por otra parte, el resultado que buscan tanto el cliente como el fabricante en el resultado final del proceso del lacado.

La principal característica que podría hacerle decantarse por una puerta lacada para su hogar es su impresionante estética. Las superficies lacadas permiten una infinidad de opciones a la hora de elegir colores y, de igual manera, a la hora de escoger formas y diseños, por lo que se adaptan como un guante a las exigencias del cliente y a la línea estética de nuestra casa, dando un resultado completamente impecable visualmente, suponiendo así una apuesta estética ganadora. Por otra parte, su mantenimiento es otra gran baza a favor, pues es de extrema facilidad. La superficie lacada resulta impecable tras una simple limpieza con agua y jabón, sin necesidad de otro tipo de productos de limpieza adicionales, con el gasto que estos suponen para nuestra economía doméstica.

Como decíamos, la galería de colores que se pueden elegir para nuestras puertas lacadas es casi infinito. Aún contando con esto, hay cierta variedad de colores que, según los fabricantes, puede dar un resultado idóneo, como los blancos impolutos o colores oscuros, teniendo en cuenta también la gama intermedia. También hay opciones para arriesgar en nuestra elección, como colores vivos o cualquier color disponible de una paleta casi sin fin, sin temer, por supuesto, un resultado deficiente, solo habrá que tener en cuenta el brillo y la luminosidad que este color aporte a la estancia, si bien es cierto lo apuntado anterior mente respecto a tonos blancos y negros, una opción de éxito garantizado.

Por último, hay que tener en cuenta que una puerta lacada es una superficie sólida pero delicada al mismo tiempo, la obtención de un resultado de calidad depende de la minuciosidad del proceso de lacado. Por eso, hay que asegurar siempre una buena decisión eligiendo el fabricante.