Compartir

Es lo que tiene convivir con más niños en el aula y, después, con toda la familia en casa. Desde que nace hasta los 4-6 años un niño puede tener unas 100 infecciones, la mayoría de ellas por virus, con lo que es muy sencillo que se contagien y nos llegue a afectar también a los mayores. A este actor hay que unir que existen unos 200 virus diferentes que pueden provocar catarros en los niños menores de 6 años, con lo que es extremadamente fácil que en septiembre con la vuelta al cole y las circunstancias climatológicas propicias, cualquier 'bichito ' ataque a nuestros hijos. 

Los catarros o rinofaringitis son infecciones víricas muy contagiosas de las vías respiratorias superiores que se contagian a través, fundamentalmente, de la tos y los estornudos. Estornudos, voz afónica, congestión nasal y abundantes mocos, son los principales síntomas. Ademas, es lógico que un niño que no se encuentra bien se sienta

Prevenir el catarro es poco menos que imposible pero podemos intentar evitar algunas circunstancias que nos acercan mucho a padecerlo. Así, por ejemplo, es necesario no compartir bebidas ni alimentos, lavarse las manos con frecuencia y enseñarles a no toser ni estornudar en la cara de otros niños. Y después hay que contar con la buena voluntad de los otros padres: como es más que posible que un niño acatarrado contagie a otros niños, lo mejor es que se quede en casa y descanse. decaído y cansado sin ánimos para cumplir con las actividades cotidianas.

¿Qué remedios caseros puedo utilizar cuando ya tienen catarro?

Para mocos y congestión nasal: El primer remedio natural para estos casos es beber más agua de lo habitual, ya que esta ablandará las secreciones. Pero, además, hay una cataplasma de cebolla y miel que alivia la congestión. Hay que trocear la cebolla y hervirla durante dos o tres minutos hasta que se ablande. Escúrrela y ponla sobre un paño; después, añade una capa de miel. Aplícala directamente sobre el pecho lo más caliente posible para favorecer la absorción de los jugos. Ten mucho cuidado con la temperatura, si está demasiado caliente podrías provocarle quemaduras.

También puedes elabora un sencillo jarabe de cebolla que incluye todo, incluso las pieles rojas secas, y además miel y limón. Hay que cocer las cebollas con piel y sin raíces y luego añadir la miel y el limón a tu gusto.

Para la molesta tos: Lo primero que debemos saber es que la tos expectorante sirve para eliminar exceso de moco y mantener las vías aéreas despejadas. Por tanto no conviene eliminarla. Pero si la tos es seca y nerviosa puedes calmarla con una infusión de malva o malvavisco, que suaviza y alivia la garganta.

Además, las infusiones de tomillo que endulzarás con un poco de miel para que su sabor no sea muy desagradable, te ayudarán con los problemas respiratorios en forma de tonificante o desinfectante. Las infusiones de eucalipto -radiata- y miel son también muy buenas para todos los trastornos respiratorios causados por virus porque tienen propiedades antivíricas y antiinfecciosas. Hay que prepararlo varias veces al día, ya que sus aceites esenciales se evaporan si el recipiente está abierto. ¿Para prepararlas? Hierve agua y cuando esté en ebullición apaga el fuego y añade las plantas que hayas elegido. Déjalo reposar cinco minutos y cuélalo.