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No hay nada más sano que comer frutas y verduras. Sin embargo, el uso de pesticidas agresivos hace que sea conveniente preocuparse de hacerles una limpieza en profundidad que elimine bien todos los residuos. Especialmente en el caso de los niños, más sensibles a cualquier sustancia tóxica o nociva, y las embarazadas, por motivos obvios.

Aunque no hay estudios concluyentes sobre el efecto de estas sustancias en nuestro organismo, y las autoridades sanitarias las avalan, cada vez son más las fundaciones y asociaciones que señalan los efectos perniciosos de su uso. En cualquier caso, y aplicando el sentido común, entre comer o no comer pesticidas, ¿verdad que todos escogeríamos no hacerlo?

Lo primero que hay que hacer  siempre es poner las frutas y verduras bajo el chorro de gua del grifo: este método cotidiano elimina la mayoría de los residuos, pero no es cien por cien seguro. Emplear un pequeño cepillo para repasar la limpieza siempre viene

Si queremos garantía total de que nuestros alimentos están limpios de químicos podemos elaborar alguna solución de desinfectante casera.

Hay varios remedios accesibles y muy fáciles de fabricar. El primero es preparar una solución con un 90 por ciento de agua y un 10 por ciento de vinagre blanco. Basta con dejar los alimentos en esta solución durante 15 minutos y después volverlos a lavar en abundante agua. El vinagre mata el 98% de las bacterias y los pesticidas pegados a los alimentos ( y es mucho más barato que las soluciones que venden en farmacias).

También se puede preparar un recipiente con agua y bicarbonato de sodio: una cucharada por cada litro de agua. En este caso se sumergen también las frutas y verduras durante unos minutos y posteriormente se frotan bien y se vuelven a aclarar con agua limpia.

En el caso de las frutas nada hay más efectivo que pelarlas; aunque hemos de ser conscientes de que estamos perdiendo muchos nutrientes. Así que, ¿por qué no limpiarlas de esta forma tan sencilla?