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Por más que limpiemos el polvo hay lugares de nuestra casa que son exasperantes: el televisor es una de ellas. Estos aparatos que, para bien o para mal nos acompañan, parecen haber sido diseñado para atraer a los dichosos ácaros… Y si son negros, ¡peor!

La culpa la tiene la dichosa electricidad estática, que atrae cualquier mota que entre en casa por las ventanas.

Pero gracias a Corriendo sin Zapatillas hemos aprendido un truco que nos devolverá el sueño sabiendo que todo en nuestro salón esté impoluto, incluida la televisión.

Si normalmente limpiáis el aparato con un paño húmedo, seguid haciéndolo. Eso sí, en el agua, antes de escurrir el trapo, se añade el zumo de un limón. El limón tiene la virtud de evitar la dichosa electricidad, con lo que notarás cómo el polvo tarda más en reaparecer. Por fin.