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Limpiar una aspiradora dependerá de la marca de ésta, pero en definitiva para que su funcionamiento sea el adecuado tendrás que vaciar los desechos de la bolsa cada cierto tiempo. Si la suciedad cubre los dos tercios de la bolsa, la aspiradora puede dejar de funcionar correctamente y con una menor potencia.

Para vaciar la bolsa de la aspiradora, lo primero que tendrás que hacer es abrir el depósito y extraer la bolsa intentando no tirar el polvo fuera. Lo mejor es tener al lado una bolsa de plástico para meter dentro la bolsa de la aspiradora y echar los desechos.

Una vez que esté vacía es aconsejable que limpies la bolsa en un lugar abierto, así evitarás que el polvo que queda en la bolsa manche los muebles o el suelo de tu casa. Y, por supuesto, no lo hagas cerca de ropa tendida.

Si la bolsa de la aspiradora es de papel y está en buen estado, puedes volver a utilizarla y colocarla en el compartimento. En cambio, si está muy dañada, lo mejor será reemplazarla por otra nueva.

En el caso de que tu modelo de aspiradora sea más antiguo y la bolsa sea de tela, lo más aconsejable es sacudirla muy bien para eliminar los restos de polvo y luego ponerla en un barreño con agua y jabón. Antes tendrás que comprobar si la tela soporta un lavado con agua y jabón sin estropearse.

Una vez lavada, deja que la bolsa se seque muy bien antes de ponerla de nuevo en el compartimento de la aspiradora. 

También es necesario que limpies los tubos con los que aspiras. Desarma el tubo, por un lado te quedará la parte flexible y que se une con la aspiradora y, por otro, el tubo rígido. No introduzcas nada en su interior, ya que si se queda algún papel o trapo atrapado dentro será muy difícil sacarlo. Al desmontar los tubos saldrán de su interior las partículas que hayan quedado dentro.

Las boquillas, por donde accede toda la suciedad, también tendrán que ser limpiadas. Lo más sencillo es que con la otra boquilla de aspirador, la que sirve para limpiar las esquinas y rodapiés, aspires la suciedad y el polvo que se queda acumulado en la otra boquilla.

No te olvides de limpiar lo que es la aspiradora es sí. Con un paño puedes frotar las partes de abajo, las que rozan con el suelo. 

Haciendo todo esto tendrás tu aspiradora limpia y como nueva, lista para volver a usarla.