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Para eliminar el sarro de los dientes hay numerosos consejos que debes seguir. Para empezar debes hacer una correcta y buena limpieza de tu boca, el cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, aunque lo aconsejable es hacerlo después de cada comida.

Además, después de cada cepillado hay que usar el hilo dental, pues este puede eliminar los restos de comida y bebida, así como la placa y el sarro que se queda entre los dientes y las encías. También tendremos que usar un enjuague bucal para acabar con todas las bacterias que puedan quedarse en la boca evitando la acumulación de sarro. 

Para acabar de eliminar el sarro de los dientes debes cepillarte al menos una vez a la semana con bicarbonato de sodio, que además de eliminarlo ayuda a prevenirlo, y a reducir las manchas en los dientes. Eso sí, debes tener especial cuidado en no usarlo a diario pues puede ser abrasivo para la dentadura. 

También puedes hacer un solución con una mezcla de agua y agua oxigenada y utilizarla habitualmente. En la mezcla debes incluir la mitad de agua y la otra mitad de la oxigenada, con ello conseguirás eliminar las bacterias, reducir el sarro y al mismo tiempo puede funcionar como un blanqueador de dientes natural. 

Principal importancia hay que darle a la comida, hay que evitar ante todo que los alimentos sean azucarados o que contengan almidón, y es que las bacterias que viven en estos productos son los principales motores de que se acumule el sarro en nuestro dientes. Además, estos alimentos desprenden un ácido que produce las caries. 

Los alimentos que se aconsejan para evitar la aparición del sarro son las frutas, sobre todo la manzana, y las verduras, como lechuga, acelgas, espinacas… El sésamo también se recomienda por su alto contenido en calcio, y algo que puede sorprender, pero que es muy bueno para eliminar el sarro de los dientes, es el agua de mar, que debido a los minerales que contiene ayuda a limpiar y fortalecer nuestra dentadura. 

Si quieres también puedes frotar una cáscara de naranja sobre los dientes. La vitamina C que contiene este cítrico puede ayudar a evitar que las bacterias se vayan acumulando en nuestros dientes. Esta práctica puedes hacerla una vez al día, o bien después de comer o antes de irte a dormir. 

Pero, como siempre advertimos en estos casos, es necesario que acudamos al dentista al menos una vez al año, para realizar una limpieza bical en profundidad, y que los dientes y las encía se mantengan sanos, evitando cualquier tipo de enfermedad bucodental.