lunes, 28 septiembre 2020 12:05

¿Aceite de oliva o aceite de girasol?

El aceite de oliva se obtiene a partir de un fruto, la  aceituna que se machaca para extraerlo. En cambio el aceite de girasol se extrae de una semilla, la pipa de girasol. Este hecho hace que ambos aceites tengan una gran diferencia en su textura y en la composición. En contra de lo que mucha gente opina ambos son igual de buenos para la salud por la cantidad de nutrientes que nos brindan necesarios para mejorar nuestro estado de salud.

En el caso del aceite de oliva es destacable su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados, imprescindibles para la actividad celular, y una ayuda directa para el sistema circulatorio. ¿Por qué? Nos ayudan a reducir los niveles de colesterol malo que es el encargado de obstruir las paredes de las arterias y de envejecerlas.

A la hora de cocinar es la mejor elección, ya que al tener una densidad alta aguanta mucho mejor las altas temperaturas sin perder sus cualidades. ¿A tener en cuenta? Siempre preferible consumirlo crudo. En cambio el aceite de girasol es mucho menos denso y es una peor opción para cocinar, ya que no aguanta las altas temperaturas de la misma manera y se quema antes expulsando sustancias que no beneficial al organismo en absoluto.

En cambio el aceite de girasol crudo es un alimento muy recomendable por las altas dosis de nutrientes que nos ofrece como la presencia de ácido linoleico que nos ayuda a regular nuestro organismo y mejorar la asimilación de los nutrientes. Junto a esto es importante que tengamos en cuenta el alto contenido que el aceite de girasol tiene de vitamina E, importante para mantener en perfecto estado nuestros tejidos, además de ser una gran fuente de juventud para la piel.

Así, ambos tipos de aceite son muy buenos para el organismo, lo importante es saber utilizarlos y entender que todo en su justa medida es necesario y beneficioso. 

El aceite de girasol tiene un sabor muy suave, por lo que es ideal para aromatizarlo con cualquier otro aceite esencial que nos guste, por ejemplo hinojo, eneldo, cilantro, romero o guindilla.