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Depilarse las ingles es una operación que hay que pensar y preparar antes de lanzar. Especialmente las primeras veces. Es una zona del cuerpo muy sensible y además el resultado puede afectar mucho a tu autopercepción.

Empieza por pensar qué tipo de depilación prefieres. Si el clásico triángulo, cuadrado, o bien la depilación brasileña, tan de moda hoy día, que apenas deja un caminito de vello. Algunas personas se enmarcan la zona en la piel con un lápiz para imaginarse cuál sería el resultado.

Una vez decidido este paso, es hora de tomar la decisión sobre el método más adecuado. En el caso de las inglés la cera caliente de toda la vida es la opción más recomendable: al dilatar los poros reduce el dolor del depilado y ofrece resultados bastante buenos. Esto último es una gran ventaja porque, al tratarse de zonas de difícil acceso, es fácil dejarse pelos sueltos sin darse cuenta.

La desventaja de la cera es que es bastante difícil de aplicar uno solo en casa. En el centro de estética no hay problema, pero cuando sacamos nuestro tarrito del microondas y nos ponemos a ello en el baño de casa…. Hay que practicar bastante, las primeras veces puedes tener algunas dificultades. Lo más importante es que procures que la cera no esté demasiado caliente para no quemarte en esa parte tan sensible.

La ventaja de la crema depilatoria es que es más fácil de aplicar. Sin embargo, las cremas depilatorias suelen ser irritantes, especialmente en esa zona de piel tan sensible. Se trata además de una depilación que dura bastante menos que la de la cera.

La cuchilla tampoco es una buena opción: es cierto que es la opción más rápida y eficaz, pero tiene muchos inconvenientes. Para empezar, es fácil cortarse. Por más que algunas cuchillas vengan con cabezales adaptables, los recovecos que hay en la zona dificultan mucho la depilación con cuchilla. Además es una depilación que dura poco y, lo peor de todo, provoca picores. Lo ideal es reservar la cuchilla para hacer un repaso tras otro método de depilación (siempre y cuando no tengamos la piel irritada, claro).

Ni que decir tiene que debemos descartar las maquinillas depilatorias. Es una forma terriblemente dolorosa y, además, favorece la aparición de granitos y pelos enquistados.

Muchas mujeres optan por la depilación láser para olvidarse del asunto al menos durante un tiempo. Hay que elegir un centro que cuente con todas las garantías médicas y sanitarias. Y tener en cuenta que tendremos que hacer un desembolso que puede rondar los 400 – 500 euros por unas diez sesiones. Normalmente suele ser suficiente para olvidarse del vello púbico.