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Para eliminar un callo existen varios procedimientos, desde una piedra pómez hasta acudir a un podólogo. Pero si prefieres hacerlo en casa y con remedios naturales, aquí te enseñamos cómo hacerlo.

Antes, debes saber que un callo surge debido a la presión y el roce del zapato con el pie, y esto sucede por llevar zapatos demasiado pequeños, los cuales hacen rozaduras en los pies, por no llevar calcetines, o por genética, es decir, por malformaciones en los dedos o en el propio pie.

Este roce provoca que la piel produzca una multiplicación celular y que origine un endurecimiento de la epidermis. Este engrosamiento hace que aparezcan las células muertas y, por lo tanto, el callo.

A diferencia de las durezas o callosidades, el callo duele porque crece hacia el interior en forma de clavo y no duda en presionar cualquier terminación nerviosa que se ponga en su camino. Aun así, callos y durezas hacen que tus pies muestren una imagen de suciedad y dejadez.

Para acabar con los callos existen varios procedimientos. Puedes utilizar una piedra pómez, una lima o un cortacallos si quieres acabar con él de forma manual. Aun así, antes de usar cualquier otro remedio, utiliza una lima o piedra pómez para rascar el callo suavemente.

Para continuar con el procedimiento, tendrás que realizar un jugo con el tallo y las hojas de unas margaritas o caléndulas. Cualquier de estas flores te servirá. 

Coge las hojas y los tallos de aquella flor que tengas más a mano, machaca las hojas hasta formar una pasta y aplica la mezcla sobre la zona del callo. Cubre el callo del piel con la preparación, coloca una venda encima y deja que actue durante un buen rato. Repite el procedimiento los días que sean necesarios hasta que el callo desaparezca.

Otro remedio casero para eliminar los callos son los ajos y las cebollas. Con el ajo puedes preparar un jugo. Machaca el ajo y mézclalo con un poco de aceite de oliva. Aplica esta preparación en el pie, de la misma manera que con el de las flores.

La cebolla es una de las hortalizas con más propiedades curativas y que sirve de mucho a la hora de emplearlo en remedios caseros. Corta una cebolla por la mitad y frótala con el pie durante varios días.

Por otro lado, puedes emplear ácido salicílico, una sustancia que va destruyendo las células de la superficie de la piel. 

Para evitar los callos es importante que sigas unas medidas higiénicas como lavar bien los pies de forma diaria, secarlos bien y mantenerlos hidratados. También tendrás que comenzar a usar un zapato adecuado para tus pies.