domingo, 20 septiembre 2020 7:37

Evitar rozaduras con zapatos

Es imposible saber si unos zapatos van a hacerte daño o no antes de estrenarlos. Sin embargo, hay mucha gente que tiene la piel muy sensible por lo que sabe de antemano que es muy posible que unos nuevos zapatos le causen heridas. Y lo mismo sucede con algunos que llevas mucho sin ponerte pero vuelves a sacar del armario después del cambio de temporada. Por eso, debes saber que existen varios trucos para evitar las rozaduras con los zapatos.

En primer lugar, hay que saber cuáles son las causas de las incómodas rozaduras, que nos terminan provocando grandes heridas e incluso ampollas. Lo más común es que los zapatos nos rocen demasiado en algunas zonas delicadas. Esto ocurre especialmente con el calzado de verano, ya que el pie va totalmente desnudo y tiene contacto directo con el zapato. Sin embargo, las rozaduras también pueden aparecer después de caminar durante horas o de hacer algunas prácticas como el senderismo.

Tanto en un caso como en otro, si crees que con unos zapatos podrían salirte rozaduras, es mejor estar prevenido y saber que hay ciertas cosas que ayudan a evitar las rozaduras que causan los zapatos. Sobra decir que es mejor elegir unos zapatos que no nos queden demasiado apretados, pero aparte hay otros trucos que pueden ser efectivos.

En primer lugar, recuerda secarte muy bien la zona de los pies cuando salgas de la ducha, porque si te los dejas ligeramente húmedos es más fácil que te salga una rozadura.

Por otro lado, cuando se llevan calcetines es menos probable que los zapatos nos hagan daño, porque no están en contacto directo con la piel. Sin embargo, si queremos llevar sandalias en verano, podemos recurrir echarnos polvos de talco antes de calzarnos. De esta manera estaremos evitando la humedad del sudor y, por tanto, la aparición de una molesta rozadura.

Otro truco muy extendido, ya que suele dar muy buenos resultados, pasa por untar el interior de los zapatos que pensemos que nos vayan a rozar con un poco de crema hidratante (lo mejor es la Nivea del tarro azul) ya que de esta manera lograrás que se ablanden. Si no tienes crema, también podrías probar con un poquito de vaselina, ya que obtendrías efectos muy similares.

Por otro lado, en las farmacias y en los supermercados puedes encontrar muchas almohadillas y parches para colocar un poco por encima del talón, una zona muy conflictiva para las rozaduras. Además, también existen este tipo de almohadillas para pegar en la parte de atrás de los zapatos cerrados. Esto suele funcionar con algunos zapatos que no usamos muy a menudo, como por ejemplo los tacones, y que sabemos que nos suelen hacer daño.

Por último, también venden cremas o sticks antirozaduras que evitan las heridas una vez que te los untas por las zonas donde suelen aparecer, ya que gracias a ellas se crea una película protectora.