Compartir

Si duermes mal por las noches, te altera cualquier mínimo ruido, tienes dolores de cabeza al llegar a casa o has notado que fumas, comes o bebes más de lo normal, es que te has convertido en una persona estresada. Esto supone una respuesta de nuestro organismo a los cambios y depende mucho de cada persona, es algo individual. Aun así, existen una serie de pautas y consejos a seguir para reducir el estrés.

Tendrás que establecer una serie de rutinas que te ayudarán a calmar la ansiedad. La primera y estrictamente necesaria es dormir bien. Es totalmente necesario para nuestro organismo descansar durante ocho horas al día, evitando las interrupciones y haciéndolo en un buen y cómodo colchón.

La siguiente pauta a seguir es la de hacer ejercicio. Todos los días debes ejercitar tu cuerpo aunque sea en períodos cortos de tiempo. Por ejemplo, con 15 minutos de carrera continua al día bastaría para empezar a notar la reducción del estrés. Es recomendable que optes por hacer deporte al aire libre, ya que te servirá para despejarte, y en el caso de que seas muy competitivo, mejor que no practiques deportes de equipo y así evitar la ansiedad de ganar.

Otro punto fundamental para conseguir reducir el estrés es cuidar lo que comes. Hay alimentos concretos cuyos componentes nos ayudan a conseguirlo. Por ejemplo, debes tomar comidas ricas en zinc, plátanos (por el potasio), arándanos (magnesio) o pescado azul (Omega 3). También la leche es una buena opción por las mañanas, ya que facilita la producción de serotonina. En general, puedes llevar una dieta mediterránea en la que las frutas y las verduras estén muy presentes y el azúcar no.

Aunque parezca una tontería, debes olvidar las preocupaciones innecesarias y no llevarte los problemas a casa si tienes conflictos en el trabajo. Por último, si quieres reducir el estrés es bueno que aprendas a relajarte, por lo que te recomendamos algunas técnicas:
Escuchar música: oír el disco de tu cantante favorito o sonidos especialmente relajantes como el movimiento del mar, la caída del agua de las cascadas o los ruidos propios de los animales de algún bosque, te pueden ayudar en el alivio de tensión.
Desahogarte con tus amigos o escribiendo: es muy importante que le cuentes a tu familia y amigos cómo te encuentras y compartas tus problemas para que parezcan menores. También puedes intentar hacer un diario sobre tus sentimientos y sensaciones.
-Practicar la meditación: encuentra un lugar tranquilo, aclara tu mente y concéntrate en tu respiración durante 15 y 20 minutos. Y, por supuesto, intenta hacerlo diariamente.
-Hacer yoga: esta disciplina ayuda mucho a reducir la tensión.
-Date un masaje relajante: siempre viene bien, ya que es una de las terapias más agradables y efectivas para reducir el estrés. Si no puedes ir a un centro profesional, puedes pedir a tu pareja o amigos que te ayuden.